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Las dos almas del PSOE (2)

No es fácil convivir con el PSOE, que un día se levanta socialdemócrata y otro socioliberal. Así ha sido siempre y por eso va perdiendo credibilidad, sobre todo para los que se percatan de que en todos sus gobiernos el equipo económico siempre es neoliberal.

Desde Solchaga y Boyer hasta Calviño, no encontrarás un ministro del área económica que no lo sea. Aún hoy, cuando la doctrina neoliberal se ha desacreditado a sí misma, pero sigue impuesta por los que tienen poder para hacerlo.

Para ocultar esta realidad, el PSOE recurre a la política de gestos: un “ingreso mínimo vital” que no llega ni a la mitad de las personas en riesgo de exclusión, por ejemplo.

Si llega el momento de derogar la Reforma Laboral, Sánchez saca a la ministra más neoliberal para que lo impida y trata de ocultarlo con otro gesto “Abolir la prostitución”, que puede estar muy bien, pero que es contradictorio con mantener la Reforma Laboral, la Ley de Extranjería y la cortedad del Ingreso Mínimo Vital, porque las prostitutas necesitan comer, como todo el mundo.

Las tarifas de las eléctricas y las gasolinas, son otra muestra de como el alma neoliberal, proclive a los monopolios, acaba siempre superando a la socialdemócrata.

La claudicación del poder legislativo ante el judicial, ejecutado por la presidenta de la Cámara, frente al informe contrario de los letrados de la propia Cámara y destacados juristas y catedráticos universitarios, es otro ejemplo.

Talmente parece que el alma socialdemócrata sólo asoma en los Congresos o en las campañas electorales.

No basta con decir que se es socialdemócrata, además hay que parecerlo. Por cierto, ¿cómo se arreglarán los militantes para saber qué alma se tienen que poner cada día?

Bulo: Luis de Guindos condenado por estafa

El Tribunal Supremo ha condenado a Luis de Guindos, exministro de Mariano Rajoy, por malgastar más de 60.000 millones de euros para el rescate de la banca, con el argumento de que esta operación no iba a tener un coste real para los españoles.

El alto tribunal basa la sentencia en que sólo se ha recuperado un 7% de lo gastado, y condena al exministro a prisión permanente revisable.

Nota. Ya sabemos que el resultado del rescate fue premiar al protagonista con la subdirección del Banco Central Europeo pero, en vista de que los bulos tienen más éxito que la información fidedigna, he cambiado de bando para conseguir el triunfo en las redes sociales y los grandes medios, con la esperanza de que el Banco de España o alguno de los grandes bancos me fiche para su gabinete de Comunicación.

Ya sé que no soy periodista pero se me da bien la ficción, de joven me dieron varios premios literarios.

Reconozco que, a estas alturas, el término “real” resulta un tanto ambiguo. Trataré de hacerlo mejor en el siguiente.

Lo siento, no volverá a ocurrir.

¿Será marciano el ministro Escrivá?

Al menos, parece que vive en otro planeta. Sus propuestas casi nunca cuadran ni con lo que negocia el gobierno con los sindicatos, ni con lo que observamos los ciudadanos de a pié.

También puede ser que esté en ese ministerio para defender los intereses de las grandes empresas y los fondos de pensiones, lo mismo que la Sra. Calviño defiende las directrices de la UE al servicio de los intereses de los lobys europeos o que la Sra. Rivera le pide empatía a las eléctricas en vez de exigirles juego limpio o el presidente va a EEUU a ver qué les puede vender a los fondos buitre -lo mismo que Ayuso-, con lo que comprendimos por qué se resiste a controlar el precio de alquiler de viviendas (derecho básico) como hacen en Alemania.

El caso es que este ministro pide un cambio de cultura para que se pueda trabajar hasta los 75 años y Juan Torres López (Catedrático de Economía Aplicada) le contesta algo que parece normal:

“Quizá el cambio cultural que haya que plantear vaya en otro sentido. Necesitamos más bien que las empresas que tienen más poder de mercado asuman como cultura la de la competencia, la productividad y la innovación y no solo la de la explotación. Y, sobre todo, la cultura que implica que las leyes (incluidas las laborales) hay que respetarlas. En España se está produciendo un fenómeno de sobreexplotación laboral del que apenas se habla y que está suponiendo un coste no solo personal y no monetario dramático, sino general y muy caro en recursos económicos y financieros. A las empresas les compensa incumplir las normas legales que regulan el tiempo de trabajo y se está produciendo una intensificación en los horarios que reduce la productividad, destroza la trayectorias profesionales y tiene un coste de oportunidad extraordinario en términos sanitarios, educativos e incluso demográficos.”

¿Quién es Carlos Lesmes? Por fin, periodismo

Ignacio Escolar publica en elDiario.es un informe sobre la trayectoria profesional de Carlos Lesmes, presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo.

Con este informe queda retratada la lamentable situación actual de la Justicia española y se entiende la inaceptable actitud de bloqueo de la renovación del CGPJ que mantiene Casado en defensa de la supervivencia del PP y contra el mandato de la Constitución.

Es vergonzoso que podamos ser el hazmerreir de Europa, no de la Unión Europea que ya sabemos como anda.

Pero de algo tenemos que felicitarnos: Por fin periodismo de verdad, en vez de la propaganda mediática cotidiana.

11 de septiembre. 48 aniversario del Golpe de Estado Militar en Chile

Tal día como hoy de 1973, EEUU levantó al ejército chileno contra el gobierno democrático del Presidente Allende, sirviéndose del general Pinochet. Este golpe y la dictadura correspondiente fueron una de las tragedias más sangrientas de la segunda mitad del siglo XX. Su finalidad: propagar el régimen económico neoliberal que tantos destrozos ha causado en el mundo entero.

Pero hoy los medios de propaganda ocultan esta hazaña norteamericana exagerando la importancia del extraño ataque terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York. El sistema de propaganda impone este evento en las portadas como “el atentado que cambió el mundo” y esto es un insulto a la población en general porque forma parte de una gran mentira.

Llaman “cambiar el mundo” a que la administración americana aprovechara la ocasión para intentar hacerse con el petróleo y las riquezas minerales de Oriente Medio invadiendo Afganistán e Iraq, cosa que llevaban planificando desde mucho tiempo antes. Las dos invasiones, como la posterior de Siria, han sido un fracaso, porque destrozaron dichos países, pero no lograron hacerse con sus riquezas, al menos totalmente. El mayor éxito fue para el complejo industrial-militar, sobre todo americano, pero también francés y para el negocio de la guerra (ejércitos privados, suministros, etc.). Aún hay muchos puntos oscuros en “la verdad oficial” sobre el atentado a las Torres Gemelas.

El éxito norteamericano, fue consolidar el “terrorismo islámico” como enemigo mundial, porque la adaptación al capitalismo de la antigua Unión Soviética, lo descartaba ya como el enemigo fundamental que el sistema económico USA necesitaba para justificar sus negocios.

Este sistema de propaganda es el que desvía la mirada de la tragedia afgana, centrando la atención en el radicalismo talibán y su odio a la mujer. Sonali Kolhatkar, RAWA (Asociación Revolucionaria de mujeres de Afganistán) explica cómo ve la situación actual en Viento Sur: “En los últimos 20 años, una de nuestras demandas fue el fin de la ocupación norteamericana y de la OTAN e incluso mejor si se hubiera llevado consigo a sus fundamentalistas islámicos y tecnócratas y hubieran dejado que nuestro pueblo decidiera su propio destino.”

En este sistema económico que disfrutamos, los medios que informan son arrojados a la cuneta para que los que hacen propaganda circulen con más facilidad.

Afortunadamente, algunos siguen informando desde la cuneta y muchos ciudadanos tenemos memoria. A nosotros, las maniobras mediáticas no nos hacen olvidar la tragedia chilena porque recordamos el sufrimiento de la mayor parte de la población, entre ellos algunos de nuestros familiares.

Afganistán, otro guiñol mediático

Es evidente que Afganistán sufre una tragedia desde hace muchos años. Un país invadido por otros para hacerse con sus riquezas minerales y ahora, los más dañinos han huido en desbandada causando lo que puede ser un estado fallido porque además se han llevado el dinero: según parece gran parte de las divisas del Banco Central afgano están en la Reserva Federal USA, que es un banco privado y las tiene bloqueadas.

Lo que es un guiñol es la representación mediática de la tragedia, destinada a que los europeos paguemos los platos rotos y para resolver la hambruna y el ansia de huida que han dejado. En este teatro informativo el único que no aparece es el causante, lo que es normal porque es el que maneja los hilos que mueven a los informadores.

Han tenido que pasar bastantes días desde la huída para que aparezca el artículo de Nazanin Armanian (iraní afincada en España) “Empieza la sexta etapa de la intervención de EEUU en Afganistán” para entender el currículo asesino y destructor de USA en ese país, y otros cercanos, y que no es verdad del todo que se hayan ido.

Es curioso que esta señora no es periodista, es profesora en la Universidad Complutense, lo que demuestra la deficiente calidad de los medios informativos de españoles.

El sentido común dice que en una invasión el principal culpable es el invasor y sus cómplices y ayudantes, pero parece que a muchos “periodistas” les cuesta entender lo que pasa, pero no por eso dejan de (des)informar. También es cierto que muchas de las empresas (des)informativas chupan de la teta de la administración USA y las grandes corporaciones que producen estos estragos.

El circo mediático no trata de arreglar nada, porque nunca va a las causas. Actúa como elemento de distracción para tratar de ocultar a los culpables, centrado su foco en los sentimientos, en la tragedia humana, como si hubiese ocurrido una catástrofe natural.

Mucho franquismo en los altos tribunales

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que nombra a los jueces principales en los procesos por corrupción (entre otros), lleva 1000 días bloqueado por el PP, no por las peleas Gobierno-PP como dicen RNE y muchos otros medios, porque le interesa al partido más corrupto de Europa.

El Tribunal Supremo, presidido por la misma persona -alto cargo en el gobierno de Aznar- que el CGPJ, inhabilitó por nueve años al juez Garzón cuando investigaba la Gürtel y el Franquismo y ahora el Comité de Derechos Humanos de la ONU dictamina que el proceso fue “arbitrario” y pide al Estado de España “una reparación integral” al juez, pero el Tribunal Supremo no se da por aludido. No es la primera vez que organismos internacionales reprueban sentencias de este alto tribunal, lo que convierte a nuestro país en algo parecido a una república bananera.

Paralelamente, el Tribunal Superior de la Comunidad de Madrid exige reintegrar al General Millán Astray el nombre de una calle que, en base a la Ley de Memoria Histórica, se había asignado a Justa Freire una maestra ejemplar. Que el TSCM alegue que no está clara la participación del General en el golpe de Estado del 36, muestra o una falta absoluta de conocimientos históricos, lo que le descalifica para ejercer la Justicia, o una sentencia poco ejemplar, cuando menos.

Es vergonzoso, de cara a los países civilizados con los que tratamos de relacionarnos, que 45 años después de la muerte del dictador, el franquismo esté resucitando amparado por las instituciones “democráticas”.

El Crimen fue en Granada

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.

El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
… Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.

Antonio Machado

85 años después, D. Antonio sigue en Colliure (Francia) y Federico desaparecido.

Una vergüenza para muchos españoles.

USA. Un amigo peligroso y muy caro

Biden se sincera: no fuimos a Afganistán a crear la democracia. Normal, ¿cuando USA ha invadido o dado un golpe de estado en un país para implantar la democracia? Si les interesara el tema empezarían por mejorar la suya, que buena falta les hace.

Ni la democracia, ni el periodismo, están en su mejor momento en este su Orden Mundial. Contar lo que pasa, sin explicarlo, no es periodismo, se parece más al chismorreo. No obstante, algunos digitales intentan hacerlo bien.

Estos días toca Afganistán en las portadas, pero pocos artículos explican lo que pasa, sus causas y sus consecuencias. Olga Rodríguez e Íñigo Saenz de Ugarte lo explican en elDiario.es. Tras leer sus artículos, podemos pensar que los talibanes tendrán que matar bastante para ponerse a la altura de la OTAN en ese país. Cómo la corrupción, los ataques indiscriminados a civiles, el enorme gasto en armamento y la escasa inversión en medidas educativas, sanitarias, sociales, etc, junto al liderazgo como exportador de heroína (en 2018, el 82% de la producción mundial de opio, según la ONU), la droga segunda industria del país después de la guerra, retratan bien lo que pretende USA de los países que invade.

Desde la guerra de Vietnam, los norteamericanos han cosechado derrota tras derrota, pero su industria militar ha ido creciendo y unos pocos -los de siempre- han sacado buenos beneficios del destrozo de países en el tercer mundo.

Ese es el negocio de la guerra que, en este caso, a España le ha costado muchos millones malgastados en armamento, que no hubieran estado mal aquí en sanidad y educación, y 102 militares muertos.

El País contra el acceso a la información

El neoliberalismo ha favorecido la compra del poder político (llámese corrupción o colaboración público-privada) por parte de las grandes corporaciones, pero para ejercer este poder ilegítimo necesitan un aparato de propaganda que lo haga ver como legítimo, por eso han comprado los grandes medios, para que cuenten la “verdad” que les conviene.

El derecho a la información está incluido en la Declaración de Derechos Humanos de 1948 y, además, este falseamiento de la realidad hace imposible la democracia que precisa de ciudadanos bien informados, pero los promotores del neoliberalismo hace ya 50 años decidieron que la democracia y los derechos humanos no eran buenos para los negocios.

El poder de los medios se basa en el acceso a la información, pero para que sea un poder absoluto necesitan que sea exclusivo o al menos minoritario. De esta manera, si algún ciudadano o alguna organización cívica (wikileaks, por ejemplo) trata de mostrar algo que el verdadero poder no quiere que se sepa, tratarán de celebrar su castigo ejemplar por injusto o ilegal que sea.

Sólo de esta forma se entiende el titular de El País “EE UU se anota una victoria en su intento de extraditar a Julian Assange”. La persecución e intento de destrucción de este activista pone en evidencia el mal funcionamiento de la justicia en las “democracias avanzadas” y que El País celebre como victoria la podredumbre de los sistemas judiciales es una buena señal para identificar los intereses de este diario “de referencia” en España y la mala calidad de la Información, y por tanto de la Democracia, en este país.