La Justicia del PP

Tres Magistrados (Manuela Fernández, Javier Martínez Lázaro y Ramón Sáez) de la Audiencia Nacional, piden amparo al Consejo General del Poder Judicial, ante los ataques recibidos por parte de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y del portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando.

El magistrado del Juzgado de Instrucción 14 de Madrid, Carlos Valle, ha decidido archivar el caso del incidente de tráfico protagonizado en abril del año pasado por Esperanza Aguirre, expresidenta de la Comunidad de Madrid, actual presidenta del PP madrileño y aspirante a la alcaldía madrileña. Según el juez, no ha quedado suficientemente acreditada la desobediencia y las lesiones por imprudencia que se le achacaban. Que huyera de la policía derribando una de sus motos no parece que sea un hecho delictivo.

Bárcenas podrá salir de la cárcel si paga una fianza de 200.000 euros, a pesar de que el fiscal pida para él 42 años de cárcel. Los jueces que han tomado esta determinación valoran que la instrucción está ya terminada y que lleva un largo tiempo en la cárcel cuando el periodo máximo, aunque prorrogable, es de 24 meses (él lleva 19) teniendo un gran arraigo social.

El Ministerio de Justicia tiene una serie de carencias que viene manteniendo prácticamente en todo el período democrático: falta de jueces y medios para la administración de Justicia que causan una prolongación excesiva de las causas judiciales e incluso la prescripción de algunos delitos, sobre todos los económicos por las dificultades que entraña su esclarecimiento. Esto, que favorece sobre todo a los delincuentes de cuello blanco, no lo han tratado de solucionar ninguno de los gobiernos democráticos y esta es una de las claves de la corrupción.

La actual acumulación de incidencias judiciales da la impresión de que el PP quiere ventilar rápidamente la casa, al precio que sea (en este caso la manipulación de la Justicia) para llegar a los periodos electorales con la casa limpia.

Calor barato

En España ya mata cualquiera, en total impunidad ¡claro!. Ya no son sólo los recortes sanitarios que permiten que mueran diariamente doce personas por no tener acceso al “caro” medicamento necesario. Últimamente está surgiendo otro asesino simbólico el “calor barato” como lo denominan los medios de propaganda (antes comunicación).

Las víctimas son personas de escasa capacidad adquisitiva o en riesgo de exclusión, que al no tener recursos para utilizar el “calor caro” que nos proporcionan las empresas energéticas a precio de caviar, como dice Millás, utilizan otro tipo de “calor” que les acaba produciendo la muerte.

Esto que llaman crisis y que es realmente una estafa ha hecho aumentar el número de suicidios y es probable que en estos siete años haya descendido la esperanza de vida. Todo porque la corrupción de diversos gobiernos ha impuesto la privatización de servicios básicos para ponerlos al servicio del negocio de las grandes empresas y las mafias financieras.

Que los organismos municipales y regionales de Madrid, que se ocupan de proporcionar vivienda digna a las personas sin recursos económicos, hayan vendido bloques enteros, con sus inquilinos dentro, a fondos buitre que ahora se están deshaciendo de ellos, gracias a una Ley que facilita los desahucios y ha sido impugnada por el tribunal de Luxemburgo, es una muestra más de la corrupción y saqueo público de los bienes públicos.

Esto es un terrorismo económico y social porque produce muchas muertes en España.

Terrorismos

Es evidente que todos estamos contra los terrorismos, pero me parece conveniente y sano distinguir sus distintas modalidades.

Hablar de Guerra Santa, como hace el escritor Pérez Reverte, que a pesar de haber escrito mucho de Historia parece que no se ha enterado de nada cuando de habla del Estado Islámico o del yihadismo, es quedarse en la superficialidad de la información televisiva o en la manipulación de la prensa comercial.

Había unos pocos estados laicos en Oriente Medio y Norte de África, pero Occidente y la OTAN se los han ido cargando (Irak, Egipto, Túnez, Siria …) con la ayuda y complicidad de Arabia Saudí, Qatar, Israel … Es cierto que no eran democráticos, pero ¿hay algún estado democrático en Oriente Medio o el Norte de África? Imposible, porque no hay ni nivel cultural, ni nivel económico en la población, que son requisitos indispensables según detectó Galbraith cuando fue embajador de EEUU en la India. No son democráticos porque las élites acaparan los beneficios económicos de la producción y mantienen a la población en la pobreza y la ignorancia.

Las minorías musulmanas en los países europeos son los emigrados de esas tierras en busca de supervivencia y marginados aquí por culpa de la “brecha social”. Algunos, desesperados por su imposibilidad de sobrevivir, acaban en el yihadismo.

Es el terrorismo económico de los gobiernos y la lucha por el control de los mercados de los grandes grupos multinacionales (petróleo, gas, armamento, energía nuclear …) la causa del terrorismo que llaman “islamista” para despistar. El Islám no es una causa, es un pretexto. Luchemos contra la brecha social democratizando los gobiernos y controlemos democráticamente (con una ONU y una EU democráticas) los mercados y acabaremos con muchas formas de terrorismo. Hay mucha “mano derecha” detrás del yihadismo.

Un PAíS de pena

El País digital nos sorprende hoy abriendo en portada con un artículo de opinión del columnista, judío venezolano residente en USA, Moisés Naím titulado “Sorpresas y peligros para el mundo si el petróleo sigue abaratándose”.

En él, este columnista analiza los efectos de la caída del crudo en las economías rusa, venezolana y cubana que son sus obsesiones. Aprovecha para criticar las políticas de estos países y para denunciar que algunos proyectos de prospecciones petrolíferas relacionadas con el fracking se han suspendido porque la bajada del precio del crudo las hace inviables.

Que un periódico “de referencia” como El País, abra con un artículo de opinión, en vez de con una noticia, nos da una idea de la degeneración periodística de esta empresa. Y que en ese artículo se critique la caída del precio del petróleo, que es un peligro para los grandes inversores energéticos pero que lógicamente beneficia a sus lectores, es una prueba más de como hoy los medios, antes informativos, se han convertido en propaganda de las mafias financieras.

Realmente los peligros que anuncia el columnista no son para el mundo, sino para el mundo financiero que es para el que él trabaja.

2015 Un año bonito

El 2015 es un número bonito. Para los que creemos en los números (también en las letras, pero no en ningún dios y menos en Rajoy), esto es de buen augurio. Además puede ser el año del comienzo del cambio de régimen y de la buena regeneración, no la que propaga el gobierno putrefacto.

Comienza el año con un chiste: La editorial Crítica, del grupo Planeta, se niega a publicar un libro de Gregorio Morán, sobre la cultura en la Sagrada Transición (“El cura y los mandarines”), porque dice maldades de algunos, honorables académicos de la Lengua Española entre otros. Menos mal que AKAL el “maldito” está dispuesto a publicarlo (gracias Ramón). Esperemos que lo consiga y podamos deleitarnos con este “cotilleo” de altura. Además el empresario Lara tendrá que abonar al periodista el anticipo que figura en el contrato. El “cura”, no puede ser otro que el “Duque”, que sigue dando que hablar después de muerto. Ya sé que esto no es un chiste, pero no me negareis que tiene su gracia la censura empresarial en nuestra constitucional Democracia (este es el verdadero chiste, para los que no lo habían cogido).

2015 puede ser un año bonito si nos ponemos a ello y colaboramos a que PODEMOS no haga su camino sólo, porque el que va sólo es fácil que se despiste. Mejor que vayamos todos juntos, acompañando y olfateando las rutas. Mejor podemos que PODEMOS. Creo yo.

Terrorismo empresarial

En los últimos tiempos, sobre todo después de la Reforma Laboral, estábamos acostumbrándonos a que los empresarios atentaran con mucha frecuencia contra los derechos de los trabajadores, incluso contra su derecho a la subsistencia, con salarios de miseria y condiciones de esclavitud. Curiosamente, se acabó ETA y ahora atacan empresarios y financieros.

La verdad es que nos extrañaba que, sobre todo los pequeños y medianos empresarios, atacaran las capacidades de consumo de sus trabajadores porque es tirar piedras contra su propio tejado, ya que son ellos los que compran sus productos o servicios.

Hoy, por fin, un empresario ha atacado en la buena dirección, en la del partido del gobierno que se ha puesto del lado de las empresas del Ibex y en contra de las pequeñas y medianas y sobre todo de los españoles en general. Claro que un grano no hace granero.

Los ciudadanos llevan años saliendo a la calle para protestar contra los ataques a sus derechos, pero los pequeños y medianos empresarios, que son igual de perjudicados que ellos, no hacen nada para conseguir unas políticas más justas. A ver si con el episodio de hoy en la calle Génova, se dan cuenta, por fin, de quienes son sus enemigos y los nuestros. Porque parecen un poco torpes.

Y hablando de torpes, la presencia de los dirigentes sindicales en el acto de caridad navideña a los parados, tan propia de gobiernos derechistas y católicos, resultó francamente patética.

Terrorismo legislativo

El PP ha impuesto una Ley, aprovechando su mayoría absoluta en el Congreso, que restringe las libertades individuales que tutela la Constitución y que atribuye a la Administración (es decir, a ellos mismos), al margen de la Justicia, la capacidad de poner multas a los ciudadanos de hasta 600.000 euros a ciudadanos que no disponen de ellos, porque los que los tienen no van a ser castigados con esta Ley.

Soledad Gallego-Díaz, muestra hoy su extrañeza por una Ley que no responde a ninguna necesidad de los ciudadanos, quizá no repara en que responde exclusivamente a una necesidad del Gobierno. Un Gobierno que, desde que se creó, está gobernando a favor de los poderosos y en contra de los ciudadanos y que ha logrado que España sea el segundo país de Europa con mayor desigualdad y que además está implicado en numerosos casos de corrupción, no puede estar tranquilo en un sistema democrático porque teme la respuesta (democrática) de los ciudadanos. Por eso, trata de blindarse contra todos sembrando el terror.

¿Merece la pena llevar esta Ley al tribunal Constitucional? Este tribunal ha mostrado su ineficacia tardando años en dictar sentencias. ¿Qué salida queda? ¿Ocupar el Congreso para que no sigan haciendo terrorismo legislativo? Esto no es digno de una Democracia, pero quizá sea eso lo que están tratando de provocar. No olvidemos que la Dictadura de Primo de Rivera evitó que se difundiera el estudio sobre la corrupción de la Guerra de África.

El ocaso del postfranquismo

Los últimos años del franquismo fueron muy duros en España. En los años 70 hubo más ajusticiamientos políticos que en los 60. El régimen sentía su agonía y trataba de morir matando.

Lo mismo está pasando con este gobierno corrupto. Endurece la represión con una ley mordaza que prohibe fotografiar o grabar a las fuerzas represivas y amenaza con multas desorbitadas por ejercer derechos fundamentales que garantiza la Constitución.

PP y Gobierno están amedrentando a los ciudadanos y neutralizando a la Justicia (caso Juez Ruz) para tratar de librarse de la cárcel. Pero antes de que pierdan las elecciones van a terminar de destrozar el país, privatizando y regalando a sus compinches todo el patrimonio común que puedan.

Están descapitalizando el metro de Madrid y el Canal de Isabel II, que es un servicio público de aguas rentable y de calidad. Lo están endeudando para justificar su privatización. Están vendiendo a fondos “buitre” las viviendas destinadas a alquiler para vecinos en peligro de exclusión social, violando el principio básico para el que se crearon. Paralizada judicialmente la privatización de hospitales, están derivando a pacientes a los privados para priorizar el beneficio privado.

Estos gobiernos (estatal, regional y municipal) están destrozando su función pública. Debería paralizarse el Congreso porque, hasta que lleguen las elecciones, la mayoría absoluta del PP va a tratar de seguir haciendo leyes, en contra de los demás partidos y a favor de las mafias financieras que les patrocinan.

O hacemos caer el gobierno o nos van a dejar sin camisa.

Nada que celebrar

Los políticos del sistema han madrugado hoy para izar la aznariana bandera de España en la plaza de Colón madrileña.

Muy propio, que celebren una Constitución moribunda y caduca en una plaza que lleva el nombre de un “conquistador” de hace 500 años. Es la españa eterna, la de los terratenientes, los del imperio hacia dios, el postfranquismo. Por cierto, la españa de esa época eran el reino de Castilla, el de Aragón, el de Navarra y el de Granada.

Hoy al pueblo llano le importa muy poco una Constitución que nadie respeta, sobre todo políticos y banqueros, una “Unidad de España” que no se sabe bien lo que es porque por encima de España han impuesto el Mercado y toda una serie de mentiras que se han inventado para que los ricos sean cada vez más ricos a costa de los menos ricos que seguiremos siendo, si esto sigue así, cada vez más pobres.

El pueblo llano no tiene hoy nada que celebrar. ¿Que vamos a celebrar? ¿El hambre y la miseria que florecen de nuevo como no veíamos desde los años 50?. Políticos y banqueros siguen con su teatro fingiendo que hay democracia, Estado de Derecho, y otros decorados que ellos mismos se han encargado de que sean meros telones de fondo para adornar y distraer mientras nos siguen robando.

Esta Constitución, como muchas otras instituciones del Estado, después de tantas violaciones está muerta y más vale que nos pongamos a forjar una nueva que defienda los intereses no de España, sino de los españoles.

¿Justicia?

Tenemos, en proporción, la mitad de jueces que otros países europeos y medios insuficientes. Además, cuando la judicatura está pidiendo más medios, mayor plazo para la prescripción de los delitos de corrupción y expertos en los nuevos delitos, el gobierno, sin concederlo, pretende limitar la instrucción de los casos a 6 meses.

Es posible que, en unos días, retiren al juez Ruz, que está en comisión de servicio, para poner a otro juez en comisión de servicio, que tardará años en ponerse al día sobre la inmensa labor de Ruz. El Gobierno parece que pretende aplicar la “doctrina Carlos Fabra”: once años y nueve jueces para encausar un delito que acaba siendo de cuatro años de cárcel.

Desde la “doctrina Botín” cada vez hay más “doctrinas” para proteger a las élites. La judicatura, como los profesionales de la salud, la educación y la administración en general, pretenden hacer bien su trabajo pero, en manos de un gobierno corrupto y aterrado, esta tarea se vuelve imposible.

Cuanto más dure este gobierno, peor nos irán las cosas. Sólo piensan en librarse de la cárcel a cualquier precio.