A Amancio Ortega no le afecta crisis

Hoy recibirá 554 millones de euros en concepto de dividendos y al finalizar 2016 habrá recibido un total de 1108 millones. Él es de los que la causan.

Los que trabajan para él, salvo una minoría que son sus “hombres de confianza” y cobran sueldos astronómicos, si sufrirán la crisis porque habitan en países subdesarrollados, sujetos a sistemas de trabajo esclavistas y donde los beneficios de este modélico empresario no tributan.

En España tributa muy poco. Prefiere hacerlo en Irlanda donde las cargas tributarias son mucho más suaves.

En eso consisten los beneficios de los grandes empresarios: pagar poco a sus trabajadores y pagar los menos impuestos que sean posibles.

En eso consiste la corrupción de los políticos: aceptar que la carga impositiva que necesitan los servicios del país la soporten las familias crucificadas por la crisis en vez de los ricos y los grandes empresarios.

Esta es la estafa del capitalismo salvaje que algunos (ya cada vez menos) llaman Democracia.

No necesitamos un gobierno de cambio, sino un gobierno que transforme el sistema.

El País llama al orden a Pedro Sánchez

En el editorial de hoy “¿Dónde está el PSOE?” le viene a decir que se centre en encontrar qué es lo que quiere y debe hacer: “Lo más importante es lo primero: reencontrar su espacio ideológico en el centroizquierda, en la socialdemocracia, capaz de entenderse con un amplio espectro de fuerzas pero sin dejarse confundir por cantos de sirena de una falsa izquierda —populismo, en realidad— que solo pretende destruirlo para liquidar la opción de izquierda reformista y viable que el PSOE ha representado siempre.”

Desde los primeros tiempos de Felipe González, los gobiernos del PSOE abandonaron la socialdemocracia para adoptar, con Blair, “la tercera vía”, la socioliberal: programa económico neoliberal (Boyer, Solchaga, Solbes, ….) y programa social progresista (pero sin dotación presupuestaria suficiente) para disimular. A esto es a lo que El País llamó siempre “socialdemócracia” aunque era centro derecha y un truco simple para defender que el bipartidismo era perfecto: un partido de derechas y otro de izquierdas.

Ahora El País sigue pidiendo lo mismo, ante el peligro de que en las nuevas elecciones Podemos e Izquierda Unida puedan formar parte de un gobierno de izquierdas, transformador, no de recambio.

Pero El País, como los fondos americanos que ahora son sus dueños, antes exigía un gobierno sin el Partido Comunista o Izquierda Unida y ahora lo reclaman también sin Podemos.

El País, como el resto del IBEX 35, está presionando al PSOE para que siga sirviendo a sus intereses. Los militantes deberían mostrar sus posiciones, pero no sé si tendrán ocasión. Lo más probable es que no haya ni primarias porque solo habrá un candidato.

El PSOE, lo tienen difícil, tendrá que volver a elegir entre sus militantes y el IBEX 35.

Mala salida de Patxi López

El Presidente del Congreso de los Diputados clausuró ayer la corta legislatura de forma precipitada.

El portavoz del PP Rafael Hernando (¿Por qué el PP siempre elige portavoces sin ninguna credibilidad? ¿No tendrán otros?), como tiene por costumbre, acababa de acusar de nuevo falsamente a Podemos de relaciones con grupos terroristas y Pablo Iglesias comenzaba su respuesta cuando el Presidente de la Cámara le retiró precipitadamente la palabra y el sonido del micrófono y cerró la sesión como alma que lleva el Diablo (o el Capital).

Parece que el PSOE cada vez se encuentra más cómodo con/en(?) la derecha.

Quizá estén cocinando la Gran Coalición que necesita y exige la Banca.

Así defiende El País la libertad de información

Juan Luis Cebrián, presidente ejecutivo del grupo PRISA (El País, la SER, AS, Cinco Días, Santillana ….), tras su vinculación con los papeles de Panamá parece que está dispuesto a llevar a los tribunales a los tres medios españoles (la sexta, el confidencial y eldiario.es) que los están divulgando.

Por de pronto, ha prohibido a los periodistas del grupo PRISA colaborar con la Sexta (la Sra. de las Ranas está emocionada porque piensa que es un acto de solidaridad con su protesta) y ha expulsado de una tertulia de la SER a Ignacio Escolar, director de eldiario.es.

No hay que olvidar que, hijo del director de Arriba (diario del Movimiento), comenzó trabajando en Pueblo (diario del Movimiento) y en Informaciones, para ocupar a los 30 años el puesto de Jefe de Informativos de TVE con el último gobierno de Franco, el que presidió Arias Navarro.

El profesor Vicenç Navarro, le dedica hoy una columna en el Público, titulada El cinismo de ‘El País’ y los otros mayores rotativos en España, explicando como entienden los grandes medios la libertad de información. En ella menciona como en el estudio realizado recientemente en la Universidad de Oxford, sobre la confianza de los ciudadanos de varios países desarrollados en sus medios de comunicación, España destaca en las posiciones de cola con un 32% de españoles que confían en ellos.

Toda esta información la he encontrado en Público y la Wikipedia. En el País no sé si habrá aparecido.

Incumplir el déficit

Lo primero: incumplir el déficit no es malo, para eso están los préstamos sin los cuales no existiría la banca.

El déficit de un país depende tanto de los ingresos como de los gastos. Esto es de cajón: a menos gasto menos déficit, pero a más ingresos también menos déficit.

En 2013, Bruselas impuso al gobierno español la creación, por Ley Orgánica, de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. Que, aunque pertenece al Ministerio de Hacienda, es independiente ¿pero de quién?.

Según dice en su web “Su misión es garantizar el cumplimiento efectivo por las Administraciones Públicas del principio de estabilidad presupuestaria previsto en el artículo 135 de la Constitución Española, mediante la evaluación continua del ciclo presupuestario y del endeudamiento público”. Este artículo de la Constitución es el que modificaron PP y PSOE, con nocturnidad y alevosía, para garantizar que el Estado pagaría su deuda de manera prioritaria a las necesidades sociales, es decir, recortando en derechos (Salud, Educación, Seguridad Social, etc.).

Es decir, las empresas pueden endeudarse pero el Estado no (planteamiento neoliberal).

En su página web, también dice: “El ámbito de actuación de la AIReF impacta en elementos clave de todas las Administraciones Públicas y, por tanto, afecta de lleno las decisiones en torno a las cuentas públicas y a los principales capítulos de gasto e inversión, como Educación, Sanidad y Obra Pública, entre otros”. No habla de Gasto Militar, por ejemplo, ni tampoco de disminuir las elusiones fiscales para recaudar más de los ricos.

Se puede ver con claridad que este es el vigilante que la UE le ha puesto al Ministerio de Hacienda para que siga haciendo recortes sociales. La Unión Europea se ha convertido en una organización al servicio de las grandes corporaciones y el sistema de la alternancia bipartidista en el gobierno el órgano ejecutor de este abuso.

Estamos pagando órganos de la administración cuya función es perjudicarnos. ¿Lo podremos cambiar en las próximas elecciones?

La señora de las ranas

La señora de las ranas ahora las defiende. Es normal, son carne de su carne. Pero antes las acusó. Claro que la señora de las ranas miente mucho.

Hoy ha defendido, con una desfachatez que sólo ella sabe utilizar (después de mucha práctica), que sólo hay una democracia: la representativa. Es raro que no sepa que muchas de las repúblicas sudamericanas disfrutan de democracias participativas, que son modalidades más avanzadas que las de la vieja y corrupta Europa.

Como viaja mucho y además tiene algunos estudios, seguro que lo sabe. Pero ella sólo habla de lo que le interesa. Lo de “Yo no me callo” sólo es una portada de libro. Antes acusó a sus dos ranas y ahora trata de salvar a la que está en mayor peligro porque sabe que está a punto de cantar. Por eso junto a su pandilla de periodistas de alquiler (Inda, Losantos,Rojo, etc) está tratando de sacarlo de la cárcel. Sabe que si no lo saca pronto quizá tenga que ir a hacerle compañía.

Porque la señora de las ranas, como es natural, es una rana.

El pequeño Osman

Cada día llegan a la redacción de un periódico más de 4.000 noticias. El periódico tiene que elegir, por problemas de espacio, unas 200, un telediario 20.

Ahora han puesto de moda (poner en la agenda, lo llaman) al pequeño Osman, un niño sirio con parálisis cerebral, y se están haciendo campañas para tratar de paliar los problemas de él y de su familia. Eso está bien.

En España hay muchos problemas como el del pequeño Osmán e incluso más graves. En este momento hay una demanda judicial a la Xunta de Galicia por retrasar la llegada de medicamentos para los enfermos de hepatitis C con resultado de muertes. Hay muchos enfermos españoles que con el copago no pueden acceder a los medicamentos. Las listas de espera son interminables y siguen creciendo …

De esto no se ocupan los periódicos ni estimulan la formación de campañas para solucionarlos. El espacio que ocupa la noticia del pequeño Osman podría ocuparlo una noticia que afectara a miles de personas. Si no se hace así, con la noticia de una tragedia personal se está ocultando una tragedia que afecta a miles de españoles.

Excitan nuestros sentimientos (que además vende) para impedirnos pensar. Esta es una de las estrategias de manipulación de la prensa.

No está bien que se use al pequeño Osmán para distraernos de nuestros problemas.

La prepotencia de la prensa

Muchos lectores sabemos que la crisis debilitó sus dos principales fuentes de financiación: la publicidad y las subvenciones (algunas también vía publicidad y no todas limpias) y generó endeudamiento. También sabemos que esa deuda pasó a manos de la gran banca y los fondos de inversión.

Años antes, la financiarización de la prensa, ya había producido una caída en su calidad por la precarización en el empleo (hace quince años ya se hablaba de un 80% de empleo precario en el sector) y ahora el empleo precario se ha  convertido en becariato.

La prensa, como el resto de las empresas en el capitalismo salvaje, es un negocio. Aunque no sea rentable económicamente, es un magnífico aparato de propaganda capaz de hacernos tragar ruedas de molino.

Muchos lectores, hace ya tiempo que nos dimos cuenta de que no trabaja para la audiencia, sino para los intereses de anunciantes y accionistas, y dejamos de comprarlo. Las ventas no han caído sólo por la crisis. En muchos casos, por el desplome de la calidad y por la manipulación de la realidad.

Esto no lo dice mucha gente de la que puede opinar públicamente, porque en este sistema, los medios de comunicación tienen el monopolio de la información a gran escala y si les criticas no te vuelven a dejar que opines. Porque la libertad de información sólo la disfrutan los que tienen los medios y, como la usan para defender sus intereses, confunden interesadamente libertad de información con libertad de empresa.

Cuando se critica su manipulación, suele haber una respuesta muy agresiva unánime y corporativa, porque es como denunciar que el rey está desnudo. En El País, que hoy editorializa sobre el tema, estamos acostumbrados a ver artículos en los que se dice una cosa con un titular que dice lo contrario, porque el artículo lo escribe el periodista y el titular lo revisan los jefes.

Por tanto, la culpa no es tanto de los periodistas como de las empresas “des-informativas”. Aunque es cierto que muchos periodistas (y sobre todo becarios) están dispuestos a participar en el aquelarre desinformativo porque entienden que es su forma de vida.

Prueba de ello es que antes los directores de los medios eran muy conocidos, pero ahora sólo se conoce la marca, la empresa. Ahora, el más conocido quizá sea Marhuenda. Con esto está todo dicho. Pero es tan representativo de los directores de prensa como lo fue Díaz Ferrán de los empresarios.

Por cierto. Esta mañana, desde la cárcel, Granados ha agradecido la presunción de inocencia que le conceden conocidos “periodistas” como Inda, Jiménez Losantos, Alfonso Rojo …

Entre los corruptos del PP y los trileros del PSOE el bipartidismo se resiste a morir

En la “Transición” el bipartidismo fue una modalidad de gobierno, basada en una Ley Electoral, impuesta por los poderes financieros multinacionales. Para cuando se legisló la estructura del régimen del 78 ya la Trilateral estaba diciendo que había demasiada democracia y desde entonces todo ha ido a peor. Por eso la Unión Europea es mucho menos democrática que cualquiera de los países que la componen.

PP y PSOE han gobernado desde entonces siguiendo fielmente los mandatos del mundo de los negocios, entrando en la OTAN que es su brazo armado y en la UE que es su brazo político.

La corrupción es el instrumento por el que la banca y los poderes financieros compran políticos y medios de comunicación para que ejecuten y apoyen sus políticas (“La corrupción es intrínseca al sistema”, dijo la Señora de las Ranas) y el partido actualmente en el gobierno debería ser condenado y disuelto, si hubiera Justicia, porque ha cometido delitos económicos en todas las elecciones, tanto en las que ha ganado como en las que ha perdido.

El PSOE tampoco anda mal de corrupción, pero tiene un problema añadido: los amos le han adjudicado el papel de izquierda cuando le obligan a actuar como derecha. Todos sus gabinetes económicos han sido neoliberales. Esto es una carga dura que obliga a sus mandarines a mentir continuamente sobre sus principios y sus obras. Tiene que hacer algunas políticas sociales progresistas para hacerse perdonar sus rebajas de las pensiones, sus reformas laborales, sus políticas fiscales regresivas …. y controlándolo todo el encargado: un hombre de negocios llamado Felipe González.

De la Justicia mejor no hablar, porque la jueza que fue castigada por intentar sacar a Mario Conde de la cárcel ahora lo intenta de nuevo con el afortunado (en la lotería) Carlos Fabra. Su hija Andrea Fabra volverá a estar exultante.

El bipartidismo es el simulacro de la democracia. Con una ley electoral que lo favorece y unos medios de comunicaciónque lo legitiman resulta muy difícil cambiar este sistema, porque los que tienen el negocio no se resisten a perderlo. Pero, aunque juguemos en inferioridad de condiciones, hay que intentarlo.

Un gobierno en rebeldía

El gobierno del partido más corrupto se niega a ser controlado por el Congreso como dicta la Constitución. El Congreso reclama la presencia de algunos ministros para que informen de sus gestión y estos se niegan contra los argumentos de expertos constitucionalistas.

Un Gobierno, supuestamente democrático, declarado en rebeldía es algo incomprensible en los países desarrollados.

14-de-abril
Imagen de Carmen Van den Eynde

Un expresidente del gobierno evadiendo impuestos y un ministro que miente con naturalidad, después de cargarse las energías alternativas y facilitar los abusos de las grandes energéticas, es una vergüenza para el país.

Este es el régimen del 78. Ya está bien.