La caída del Antiguo Régimen

Luis XIV de Francia, el Rey Sol, vivió 76 años y reinó 72. Fue el máximo representante de la Monarquía Absolutista y puso a Francia en el camino de la Revolución, que tardó en llegar porque entonces las cosas iban más despacio. La información se transmitía a la velocidad del caballo.

Cuando murió en 1715, su sucesor el futuro Luis XV tenía 5 años y se encargó de la regencia Felipe II Duque de Orleans, ilustrado, músico, estudiante de química, libertino, … que trató de ejecutar reformas políticas y económicas (el papel moneda, p.e.) para modernizar el país, que la nobleza y la Iglesia boicotearon. Harto de la resistencia de un régimen que se oponía al cambio, el Regente se volvió a sus estudios y a sus orgías con el lema “Que la fête commence!” -refiriéndose a la Revolución Francesa que llegó unos años después-. Bertrand Tavernier lo cuenta en una de sus mejores películas (1975).

El Régimen Neoliberal y el Régimen del 78 están tan caducos como entonces la Monarquía Absolutista. Las hogueras de los descontentos ya arden en varios países pero, como todo Régimen, se resisten al cambio porque muchos ricos temen perder sus privilegios. Otros -más ilustrados- ya se han dado cuenta de que se necesitan reformas, pero no parece que los ganadores de estas elecciones se encuentren entre ellos.

Medios públicos españoles apoyan golpes de estado

La información que están dando hoy RNE y TVE de las revueltas de Bolivia apoyan el golpe de estado que intenta EEUU. Pasó lo mismo con la reciente intentona de Venezuela. Los medios de todos los españoles están alineados con Trump. ¡NO EN MI NOMBRE!

Hace unas semanas vimos llegar a Pedro Sánchez de la cumbre de Davos (el Club de los Ricos) dispuesto a liderar en Europa la intentona norteamericana en Venezuela y su esperpéntico reconocimiento de Guaidó -el muñeco de Trump- como presidente, que ya está desaparecido acusado de relaciones con el narcotráfico colombiano.

Los medios públicos españoles adolecen de las mismas carencias democráticas que el resto de las instituciones de este país. Son un producto del bipartidismo PP-PSOE. -con importantes dosis de franquismo-. No puedo entender que aún haya gente que crea que el voto a PP y PSOE es útil, salvo para las corporaciones. Necesitamos un voto de izquierda transformadora no una mierda “progresista” Más País-PSOE.

Vacío moral

El PSOE alega un “vacío jurídico” para no derogar la Reforma Laboral.

Nadia Calviño lo dijo más claro cuando era candidata a presidir el FMI: esa derogación “no resuelve nuestros problemas” (los de ellos, por supuesto). Que Pedro Sánchez la nomine para vicepresidenta económica es un claro síntoma de por donde quiere llevar las cosas.

Como Rosa Díez en el mitin del PP: “Estoy aquí porque me da la gana”. ¡Con un par!