El gobierno de Rajoy ataca al Ayuntamiento de Madrid

Un columnista de Público.es nos tacha hoy de “País de idiotas” y no le falta razón. El gobierno más corrupto de Europa occidental, preocupado por salvar su propio pellejo, no está resolviendo ninguno de nuestros problemas y está creando más para generar el caos del “río revuelto”. Necesita un Golpe de Estado para librarse de la Justicia. ¡Y nadie se mueve!.

La investigación policial de la corrupción ha declarado en el Congreso que Rajoy, Trillo, Cascos, Arenas y todos los secretarios generales recibieron dinero negro de la corrupción. Todos los tesoreros de su partido han sido encausados por el mismo motivo. ¿Cómo es que sigue siendo un partido legal?

Ha soltado a la ultraderecha para amedrentar a la población y su descoordinación es tal que ya ni el Fiscal General del Estado actúa a su gusto.

Ha destrozado Cataluña y ahora ataca al Ayuntamiento de Madrid porque el gobierno del cambio está dejando en evidencia sus prácticas corruptas. Está gobernando a favor de los ciudadanos y consiguiendo superávit. Está demostrando que se puede gobernar de otra manera. Es decir, bien.

Montoro ataca con saña a la corporación que gobierna bien, en lugar de atacar el enorme fraude fiscal que estrangula la economía. Ahora la delegada del Gobierno, encausada por corrupción, trata de impedir que el Ayuntamiento mejore las condiciones de trabajo de 4.200 de sus trabajadores.

Todo esto con la inestimable ayuda de la armada mediática, con los panfletos de PRISA a su cabeza. El País y la SER ponen en duda el apoyo de la Alcaldesa al Concejal de Economía y Hacienda, mientras diario.es y Público.es lo dan por seguro, como ella misma declara. Yo he sido testigo de la manipulación de estos medios sobre actos municipales.

Ignacio Escolar (diario.es) justifica las políticas del ayuntamiento en “La hipocresía del Gobierno en seis datos sobre la intervención de Madrid”

Prisa le aplica al Ayuntamiento de Madrid la misma estrategia que a Venezuela: al enemigo ni agua. Carlos Sánchez Mato está en el punto de mira del Gobierno porque está poniendo en evidencia sus políticas injustas y sus mentiras.

Y, curiosamente, el PSOE apoya al Ayuntamiento por un lado y al Gobierno por el otro. Difícil de entender. ¿Algún día lo explicarán?

Carlos, amigo, si te ataca el Gobierno es que lo estás haciendo bien. Ya sólo falta que disminuya el número de idiotas.

El partidismo (¿corrupto?) de Montoro

El mismo día en que un jefe policial declara ante el Congreso que la caja B del Partido Popular es “corrupción en estado puro” y que Rajoy, Trillo y Alvarez Cascos recibieron sobresueldos de dicha caja, nos enteramos de que Montoro controlará las cuentas del Ayuntamiento de Madrid semanalmente porque, a su juicio, no está cumpliendo el techo de gasto.

El Ayuntamiento de Madrid heredó una deuda de varios miles de millones de la época de Gallardón y Botella y en dos años ha amortizado dos mil millones de dicha deuda (más de lo previsto por la Sra. Botella), ha saneado sus cuentas y tiene un superavit de 1000 millones de euros. Más de 600 ayuntamientos incumplen el techo de gasto y la Comunidad de Madrid lo hace todos los años, por ejemplo.

¿Por qué Montoro impide al Ayuntamiento de Madrid emplear su superavit en gastos sociales e interviene sus cuentas sin actuar de la misma manera contra otros ayuntamientos que además tienen déficit?

La política económica de este Ayuntamiento, personificada en su responsable Carlos Sánchez Mato, está demostrando que se pueden administrar bien las cuentas municipales y a favor de los madrileños, en vez de favorecer a los grandes grupos económicos, como hicieron los alcaldes del PP. Está destapando los chanchullos millonarios de las administraciones anteriores y ya ha puesto en los juzgados la venta de pisos sociales a fondos buitre, por la Sra. Botella, a precios por debajo del valor del mercado y sin cumplir requisitos legales.

Carlos Sánchez Mato está en la diana del PP porque está haciendo dos cosas que les ponen en evidencia: administrar para los ciudadanos y denunciar los atropellos anteriores. No hay tradición de estos comportamientos en el régimen del 78 y ya sufrió una denuncia judicial por parte de uno de los jefes de la mafia policial, el jubilado comisario Villarejo que acaba de entrar en la cárcel, por investigar los chanchullos de la M-30.

Montoro haría bien en atacar el enorme fraude fiscal que soporta este país y que ha sido una de las razones para poner el techo de gasto pero, en lugar de esto, penaliza el supuesto incumplimiento de dicha medida cuando menos razones hay para ello.

Él sabrá por qué y quizá los demás acabemos enterándonos. Con el “sálvese quien pueda” de los corruptos acaba sabiéndose casi todo.

Independencia

El simulacro de independencia protagonizada por algunos políticos catalanes, ha sido un despropósito con muy difícil justificación. Pero los deseos catalanes de secesión podrían ser una respuesta (no muy acertada) a los recortes producidos por una crisis que ha sido una verdadera estafa.

Meter en la cárcel a sus dirigentes cuando aún están libres muchos e importantes políticos corruptos también tiene difícil explicación.

Joaquim Bosch, portavoz de Jueces para la Democracia, siempre equilibrado en sus valoraciones, se ha visto obligado para defender esta decisión judicial, a recurrir al ejemplo del encarcelamiento de los titiriteros, que el mismo juez puso en la calle en virtud de los recursos que interpusieron a su sentencia.

La magistrada que ha mandado a la cárcel a estos políticos, con la chacota correspondiente por parte de algunos agentes de la Policía Nacional, es la misma que, no hace mucho, calificó como terrorismo una pelea en Alsásua, a altas horas de la madrugada en una discoteca, en la que participaron dos guardias civiles y algunos jóvenes de la localidad.

La independencia de Cataluña no resulta creíble, pero la independencia de la Justicia Española que menciona a diario el gobierno de Rajoy tampoco tiene demasiada credibilidad, con un Fiscal General del Estado impugnado en el Congreso y con tanto pepero corrupto en la calle. Como la profesionalidad no partidista de la gestión del Ministerio del Interior.

Quedan aún resquicios de esperanza cuando ocurren cosas como la detención hoy de un importante comisario jubilado, que metido en tantas causas de corrupción policial desde los tiempos del franquismo, por fin ha sido detenido. Pero siguen aún en la calle conocidos torturadores protegidos por el gobierno.

Esto parece la larga marcha hacia la dictadura, porque la presencia en democracia de presos políticos asombra hoy a la mayoría de los países de nuestro entorno.

Es cierto que los banqueros de Nueva York ya denunciaron en los años 70 que había un exceso de democracia para sus negocios, pero los políticos corruptos están favoreciendo a los banqueros, mientras se llenan sus bolsillos y evitan entrar en la cárcel.

El País de periódico a panfleto

Su alineamiento con el bloque monárquico es desde hace tiempo bastante claro y su parcialidad se muestra diariamente.

Al gobierno del Ayuntamiento de Madrid no le da tregua. Luca Constantini ataca todos los días explicando siempre las opciones de la oposición y raramente las del gobierno: como si fuera Venezuela.

En esta ocasión PP, Ciudadanos y PSOE (la Gran Coalición) propusieron que el ayuntamiento se posicionara a favor de las fuerzas de Inseguridad Pública. Las mismas que el 1-O causaron asombro a los medios internacionales por sus palizas a la gente pacífica que sólo quería votar. Ahora la Gran Coalición las quiere convertir en víctimas del acoso de la población catalana que, salvo raras excepciones está manifestándose pacíficamente a pesar de las provocaciones de bandas parapoliciales de extrema derecha.

Las fuerzas de Inseguridad funcionan así por orden del gobierno corrupto del PP o, más concretamente, por la irresponsabilidad partidista del Ministerio de Interior; pero sus componentes es posible que sean personas capaces de valorar sus propios actos y lo que estamos viendo es que un sector de las mismas acepta de buen grado las estrategias partidistas del Gobierno y algunos incluso actúan en sus horas libres.

Todo esto lo aplaude El País a diario mostrando que, como empresa privada, se posiciona del lado de sus accionistas mucho más que de sus lectores. Sus ataques continuos al concejal de Economía y Hacienda que se esfuerza, con bastante éxito por cierto, en administrar a favor de los madrileños, en lugar de hacerlo para las grandes empresas como hicieron Alvarez del Manzano, Gallardón y Botella, su apoyo a las políticas partidistas de Montoro que pretende impedir el éxito del gobierno municipal del cambio y sus críticas al examen judicial de las prácticas corruptas de dichos alcaldes, así lo demuestran cada día.

Los lectores le van dando la espalda y los inversores también. Por ahora le protege el gobierno , como hace con La Razón, Libertad Digital, etc. Así va El País de periódico estrella a vocero de la derecha.