El sesgo neoliberal del país

Hace dos días, El País titulaba “Chile aprueba la retirada del 10% de las pensiones por la crisis en un duro golpe a Piñera” en un artículo en el que se daba la noticia de que el Congreso aprobó una reforma de la Constitución para que los chilenos pudiesen retirar el 10% se su fondo de pensiones privado para resolver sus problemas económicos provocados por la crisis del coronavirus.

Contra esa medida y contra la oposición que la apoyó, se manifestaba el único experto consultado por la autora del artículo: un economista, expresidente del Banco Central y decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, que tacha a la oposición de populista.

En el contexto de la grave crisis económica que sufre Chile, con motivo de la pandemia, se están dando numerosas manifestaciones y actos de rechazo al sistema económico neoliberal que impuso Pinochet, tras el golpe de estado, y que los gobiernos postpinochetistas han respetado.

El neoliberalismo inició su experimentación en las dictaduras militares de Chile y Argentina y ha sido Chile el país donde más se ha criticado por el tremendo aumento de la pobreza causado al privatizar los servicios más necesarios para gran parte de la población, como la sanidad, las pensiones, etc.

El País prefiere culpar a Piñera del fracaso, en vez de señalar como verdadero culpable al sistema económico, como demuestra que 8 de cada 10 chilenos han apoyado la medida, según el propio artículo.

Es como culpar al sirviente de lo que manda hacer el Amo. Es el problema de respetar más a los accionistas que a los lectores.

EEUU vuelve al western

El terrateniente del condado pone precio (5 millones de dólares) a la cabeza del propietario que se niega a venderle, casi regalados, sus terrenos y encarga a su vocero para que reparta los carteles de Se Busca por las tabernas.

Trump, por medio de su sicario Mike Pompeo -con muchos años de experiencia-, pone precio a la cabeza del Presidente del Tribunal Supremo de Venezuela, porque va en contra de los intereses de las petroleras yankis que tienen dificultades para hacerse con el oro negro de ese país.

Los carteles de Se Busca, en la taberna Ibérica, los pone El País (lider aquí de la banda mediática norteamericana).

Mientras, la ONU -en el papel de sheriff mejicano indolente-, dormita con el sombrero sobre los ojos.

El Western como modelo político actual: primitivismo y amoralidad. Si esto no es la barbarie, se parece mucho.

Sra. Sterling un poquito de rigor

¡Que está usted en la radio pública! En su informativo de hoy (RNE 14h) identifica PIB con la riqueza del país. Pero esto no es así. PIB es la producción de un año, como su nombre indica: Producto Interior Bruto.

La riqueza del país es mucho más que eso y no guarda relación con el PIB. Puede haber mucha riqueza y no ser un país muy productivo o al contrario.

Intentar alarmar a los españoles diciendo que la deuda alcanza el 101% de la riqueza, cuando quiere decir el 101% del PIB, es mentir.

Japón es el país con mayor deuda pública en relación a su PIB. En 2017 era el 235% de su PIB y ahí sigue.

A los neoliberales se les habrán saltado las lágrimas de la risa y la habrán aplaudido hasta con las orejas.