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Los desinformativos de la Sexta

Son cortos, pero bien aprovechados. La estrategia que siguen estos días es bastante conocida pero no por eso dejan de utilizarla.

Naomi Klein denunciaba en 2007 en su libro “La doctrina del Shock” como el neoliberalismo utiliza el terror para imponer sus políticas económicas a favor de los ricos. Con su marido, documentalista, hicieron un documental con el mismo nombre.

Estas políticas se ensayaron en Chile tras el golpe de Pinochet en 1973 y en Argentina en el golpe militar de Videla. Después, fueron adoptadas por Reagan y Thatcher. Los resultados de Chile nos los están mostrando las semanas de agitación ciudadana que protesta por el expolio y la represión sangrienta de policía y ejército. En Argentina terminaron las revueltas con la caída del presidente anterior.

Siguiendo los parámetros de las guerras de 5ª generación, ahora están usando esta estrategia muchos medios informativos para culpar a la población del cambio climático, ya que las verdaderas culpables, las grandes corporaciones, han decidido echarle la culpa a los demás por medio de estos aparatos de propaganda.

La sexta ha elegido un logotipo tremendista que aparece en sus informativos y en otros programas como el Intermedio. En el informativo de mediodía de ayer echaban la culpa a las vacas y hoy nos acusan a todos de ducharnos demasiado y de usar ropa que consume demasiada agua. Si la ropa necesita mucho agua será culpa de los fabricantes, no de los ususarios, porque el mercado está dirigido por la oferta, no por la demanda, pero accionistas y anunciantes deben quedar a salvo, así que la opción es acojonar a la audiencia para que asuma culpas que en muy pequeña proporción le pertenecen.

TVE1 ha sido más inteligente y profesional. Aunque tampoco denuncie a los culpables, ha mostrado la experiencia en positivo del alumnado de un instituto público de la sierra madrileña.

En general, las televisiones cuentan lo que pasa a su manera pero sin culpar a nadie, salvo en el caso de crímenes individuales, siempre que se puedan achacar a “delincuentes comunes”.

Como monos gritones

No hablan para personas inteligentes, porque estas saben que lo que dicen es falso. Gritan, agitan palos y banderas, insultan, para simular protagonismo y para hacer olvidar que fueron los responsables de la corrupción y la estafa que llaman crisis. De los recortes sociales que tanto dolor y muerte siguen produciendo y del deseo de volver a la dictadura de Una Grande y Libre.

Lo de Una es antidemocrático y anticonstitucional, aunque ellos se autoproclamen “constitucionalistas”.

Grande nunca lo ha sido. El Imperio no era español, lo dirigía la casa de Austria y sus objetivos eran los de los Habsburgo. La plata americana llegaba a Sevilla y seguía hasta los Países Bajos que es donde había industria y negocios. Y a estos los sucedieron los borbones franceses. Cuando fracasó la Primera República buscaron un rey italiano.

Libre solo lo fue en los dos periodos republicanos que terminaron en golpe de Estado. ¿Quién ha gobernado en España? ¿Cuando aparece el término España?

Los que dicen amar a España son los que la han esquilmado con la corrupción y son los capataces de los que la están vendiendo. Ven golpe de estado en Cataluña y no lo ven en Venezuela. Les importa España, para hacer caja, pero la preferirían sin españoles.

La señora de las ranas

La señora de las ranas ahora las defiende. Es normal, son carne de su carne. Pero antes las acusó. Claro que la señora de las ranas miente mucho.

Hoy ha defendido, con una desfachatez que sólo ella sabe utilizar (después de mucha práctica), que sólo hay una democracia: la representativa. Es raro que no sepa que muchas de las repúblicas sudamericanas disfrutan de democracias participativas, que son modalidades más avanzadas que las de la vieja y corrupta Europa.

Como viaja mucho y además tiene algunos estudios, seguro que lo sabe. Pero ella sólo habla de lo que le interesa. Lo de “Yo no me callo” sólo es una portada de libro. Antes acusó a sus dos ranas y ahora trata de salvar a la que está en mayor peligro porque sabe que está a punto de cantar. Por eso junto a su pandilla de periodistas de alquiler (Inda, Losantos,Rojo, etc) está tratando de sacarlo de la cárcel. Sabe que si no lo saca pronto quizá tenga que ir a hacerle compañía.

Porque la señora de las ranas, como es natural, es una rana.

Iglesias canta a Krahe

En los últimos días del cantautor, el político se acercó a él y le mostró su admiración llegando a cantar con él una de sus canciones más emblemáticas: “Cuervo ingenuo”. Esta canción denunciaba la entrada de España en la OTAN y las contradiciones del PSOE entonces en el gobierno con la O de obrero (reformas laborales) y la E de España (subordinación y compra de armas a EEUU).

Esta canción le costó a Krahe el ostracismo para el resto de su vida. El felipismo no lo pudo soportar y le vetó en la televisión y en las fiestas populares que los socialistas organizaban en la mayoría de los ayuntamientos de España. Pero muchos españoles la adoptamos como un himno contra el armamentismo y la guerra imperialista que representa la OTAN desde su nacimiento. Los americanos no abandonaron España pero salieron de Torrejón y disminuyeron su presencia en nuestro país.

Hoy, los americanos han vuelto para instalar varias bases en nuestro suelo. Iglesias ficha a un general defensor de la OTAN para sus listas electorales y el secretario de organización de Podemos dice que se respetará hasta la última coma del tratado firmado por el gobierno del PP con los americanos.

Iglesias ya no canta “Cuervo ingenuo”, cosa que le agradecemos porque, además de que canta fatal, algunos nos sentíamos mal viendo como se apropiaba de la herencia de Krahe. Ahora, en una muestra de lucidez, canta “Dónde se habrá metido esta mujer” que es el lamento del hombre abandonado por su esclavizada esposa y del político abandonado por parte de su electorado que ya no soporta su derrape electoralista hacia la derecha.

Tiene suerte de que Krahe ya no compone porque, de no ser así, se hubiese visto obligado a dedicarle una canción.