El pequeño Osman

Cada día llegan a la redacción de un periódico más de 4.000 noticias. El periódico tiene que elegir, por problemas de espacio, unas 200, un telediario 20.

Ahora han puesto de moda (poner en la agenda, lo llaman) al pequeño Osman, un niño sirio con parálisis cerebral, y se están haciendo campañas para tratar de paliar los problemas de él y de su familia. Eso está bien.

En España hay muchos problemas como el del pequeño Osmán e incluso más graves. En este momento hay una demanda judicial a la Xunta de Galicia por retrasar la llegada de medicamentos para los enfermos de hepatitis C con resultado de muertes. Hay muchos enfermos españoles que con el copago no pueden acceder a los medicamentos. Las listas de espera son interminables y siguen creciendo …

De esto no se ocupan los periódicos ni estimulan la formación de campañas para solucionarlos. El espacio que ocupa la noticia del pequeño Osman podría ocuparlo una noticia que afectara a miles de personas. Si no se hace así, con la noticia de una tragedia personal se está ocultando una tragedia que afecta a miles de españoles.

Excitan nuestros sentimientos (que además vende) para impedirnos pensar. Esta es una de las estrategias de manipulación de la prensa.

No está bien que se use al pequeño Osmán para distraernos de nuestros problemas.