Por fin el dictador norteamericano ha tenido una idea buena:
“Quizá deberían expulsar a España de la OTAN”
Algunos jefes militares españoles deben estar desesperados por esa idea de Trump de quitarles el chollo. Porque eso representa la OTAN para los jefes militares: algunos puestos de trabajo con altos sueldos.
La OTAN es un producto de la “guerra fría” para tratar de neutralizar a la Rusia supuestamente comunista que “quería” invadir Europa (los ejércitos no tienen sentido si no hay peligro y si no lo hay, es preciso inventarlo), pero ahora es un buen negocio (sucio, eso sí) para las empresas armamentísticas.
Imprescindible para justificar la industria armamentística, que es una de las más desarrolladas y potentes y, por tanto, con mucho poder económico y político.
A estas alturas ¿cómo justificar una industria de armamento europea si aquí no hay guerras y el imperialismo político está de retirada? Generándolas en los límites europeos (Ucrania) o en el Tercer Mundo. No queda otra.
Trump es un mentiroso. Inútil, como político y patético como gobernante. Puede que sus mentiras cuelen en su país, pero en Europa tenemos otra cultura y otra formas de entender y explicar las cosas, y España es uno de los países europeos que más odia las dictaduras y las guerras, quizá porque aprendimos en el franquismo.
Por eso nos odia Trump, lo que indica que estamos en buen camino. Espero que Pedro Sánchez lo comprenda y lo asuma, porque presiones no le faltarán. Lástima que el inútil Feijóo sea fan del dictador norteamericano.
Y, en la misma línea, un nuevo Nobel de la Paz contra el gobierno de Venezuela.