Una “persona particular” (también “novio de Ayuso”) comete algún delito y el primer justiciable es el Fiscal General del Estado. A esto podríamos llamarlo “el mundo al revés”.
Que esto lo haga el Tribunal Supremo, resulta alarmante.
Que a esto lo llamen Democracia es un insulto para la mayoría de la población.
Si “nuestra” Justicia actúa de esta manera, todxs estamos en peligro, por eso yo lo llamaría simplemente “corrupción”.