Lo primero porque la Justicia no es un problema de Fé, sino de confianza.
Yo confío en la mayoría de los jueces (aunque habría que revisar el sistema de acceso a la Judicatura) y no en otros, porque la conducta de una mafia judicial está a diario en los medios. Y la Justicia no va bien porque la Democracia tampoco, la corrupción contamina altos sectores de la Justicia, la Economía y la Política.
Aquí no manda el Gobierno, ni los que votamos; mandan las grandes corporaciones a través de una derecha política, económica y judicial. Que el Fiscal General tenga que presentarse ante un tribunal por acusaciones de una mafia corrupta, antes que los propios delincuentes que le acusan, es una prueba muy clara del mal funcionamiento de la Justicia en España.
Y con estas prácticas de la Justicia, todxs estamos en peligro, sobre todo lxs que no somos delincuentes, porque además son lxs corruptxs poderosxs lxs que más trabajan para debilitar el Sistema Judicial.
La “Justicia “ con la estructura intacta de la Dictadura no puede ser justa