Armas para una carnicería sin fin

Así titula José Luis Gordillo, del Centro Delàs de Estudios por la Paz, en Público su artículo de opinión fundamentada sobre el conflicto de Ucrania, en el contexto de los 1.100 millones de euros que tendremos que regalar a la industria armamentística para poder seguir con la carnicería.

Porque, como indica Gordillo, nuestro gobierno de coalición ha pedido el alto el fuego en Gaza, pero no el de Ucrania y comenta el papel del Rey y del Presidente del Gobierno en este mandato del Imperio.

Al análisis de este conflicto que, como dice el autor no comenzó con la invasión rusa, sino en 2014, cuando empezó la guerra de Ucrania contra su propia zona oriental, yo añadiría unos hechos que me parecen muy significativos y poco comentados: al comienzo de la invasión rusa hubo conversaciones de paz que gran Bretaña y EEUU boicotearon. Ahí se ve muy claro quién tiene interés en prolongar la guerra.

A los españoles, este dispendio no nos viene bien, P. Sánchez sabrá por qué lo hace. El ROTO lo muestra gráficamente en El País. “Otra ronda. Invita España” dice un camarero con la bandeja llena de misiles.