Trucos en los descuentos

Carrefour lanza la quincena “Ahórrate el IVA” para electrodomésticos y productos de electrónica, con algunas particularidades.

En la letra pequeña dice que en un objeto que valga 100€, el IVA aplicable es de 17,35€. como el tipo de IVA aplicable a estos productos, desde el 2010 es el 21% (antes era el 18%), no sabemos por qué Carrefour aplica un IVA tan raro ¿tributará esa empresa con ese tipo especial?

Vamos a elegir un producto cualquiera, por ejemplo un disco duro externo de 1TB marca Elements, su precio esta quincena es de 69€ y te descuentan 12,42€, con lo que teóricamente se te queda en 56,58€. Este producto costaba durante los meses anteriores entre 50 y 60€. En el catálogo de la quincena anterior su precio era 62€. Por lo que se ve, esta quincena ha subido 7€ y si te rebajan 12,42€, te queda una rebaja neta de 5,42€ (inferior al 10%) que no guarda ninguna relación con el IVA.

Pero hay más. No te rebajan 12,42€ al comprarlo, sino que te dan un cupón para la próxima compra que hagas dentro de esa misma quincena. Por tanto, si no haces otra compra en esos mismos días, no hay descuento.

A estas cosas raras que ocurren en los mercados, en las que anuncian unas cosas y hacen otras diferentes, lo llaman estrategias de Marketing. ¿A que parece que te están engañando?

Hoy empieza todo

Comienza la paradoja madrileña. La caída de la desgraciada Esperanza, nos trae la verdadera Esperanza, que ahora se llama Manuela.

Manuela Carmena ha sido como un milagro. Hace un mes quizá no la conocían el 70% de los madrileños y hoy ya no tiene apellido, como Carmela, Manuela somos todos los que estamos con ella.

Pero los milagros no existen, lo que parece un milagro es que se haya conseguido al margen de los bancos y del aparato financiero-mediático-publicitario. Esto lo hemos hecho entre todos los que la hemos votado y esperemos que el PSOE ahora se comporte con dignidad.

El triunfo que ha obtenido Manuela, no ha sido obtener casi tantos votos como un PP con todos los medios a su disposición y con juego sucio por parte de la Junta Electoral (la eliminación de la imagen de Manuela de la acreditación de los apoderados electorales es significativa). El triunfo de Manuela es inmenso porque en un mes ha perdido el apellido. Su triunfo ha sido obtener no sólo el voto de muchos madrileños, también el cariño. Claro que esto no lo ha conseguido en un mes, esto, quizá sin pretenderlo, lo ha currado en 71 años de vida y esa trayectoria de honradez, valentía y dignidad, es la que culmina hoy.

Manuela se merece un triunfo así. Ahora vamos a ver si lo merecemos los madrileños y los españoles. Porque con Manuela en Madrid y Ada Colau en Barcelona, como dijo Tavernier: Hoy empieza todo.

¿Falló la técnica o la Democracia?

Logotipos

En las papeletas de candidaturas para el Ayuntamiento de Madrid de las elecciones de hoy 24 de mayo de 2015, algo ha fallado, porque los logotipos de partidos y coaliciones no se ven con la misma nitidez.  Las papeletas de Ahora Madrid y las de Izquierda Unida, no se pueden comparar con las del PP y el PSOE.

Puede ser un fallo de impresión, pero también puede ser un fallo de la Democracia, porque cuando la técnica falla siempre en contra de los mismos, no se le puede echar la culpa a la técnica.

En las dos primeras horas, en mi colegio electoral mucha gente tenía problemas para encontrar algunas papeletas ¿Se ve claro en la imagen dónde está la dificultad?

Ahora sólo falta buscar a los responsables.

Manuela, una vida ejemplar

“Manuela a los 33 años era abogada en el despacho laboralista de la calle Atocha donde fueron asesinados cinco de sus compañeros.

A los 45 años como juez de vigilancia penitenciaria, abogó por que la prisión fuera una oportunidad de rescatar al ser humano. Insistió en tener psicólogos en su equipo y en conseguir la rehabilitación de los toxicómanos.

A los 49 años fue decana de los juzgados de Madrid, y suprimió las denominadas “astillas”, que era un soborno muy extendido que cobraban los funcionarios para agilizar la tramitación de los asuntos.

A los 52 años, como vocal del Consejo General del Poder Judicial, renunció al coche oficial para utilizar la bici y el transporte público y pidió bajarse el sueldo.

A los 65, como relatora de las Naciones Unidas, criticó severamente las violaciones a los Derechos Humanos en países como Venezuela.

A los 66, ya jubilada, invierte parte de sus ahorros en montar una tienda social en Malasaña de ropa de bebé hecha por reclusas.

A los 71 años, es posible que Manuela sea Alcaldesa de Madrid .

(Texto que circula en las redes sociales)

Y el homenaje de los artistas

El Wyoming “solidario”

Últimamente el Wyoming cae con demasiada frecuencia en lo que el llama solidaridad, cuando es realmente caridad. Como es listo y tiene carrera, seguro que sabe distinguir una cosa de otra.

Ayer pedía limosna para que los niños negros no pasen hambre y, como se hace en las televisiones, esto se arregla mandando un mensaje telefónico. Así los niños negros seguirán pasando hambre pero las telefónicas y la banca seguro que no y nosotros, con unos céntimos, lavamos nuestra conciencia. Esto, técnicamente, se llama marketing con causa.

Es la cara oscura de las ONGs, mueven dinero para poner parches, raramente para solucionar los problemas. Lo mismo que las televisiones, que podrían denunciar las causas y hacer campañas para presionar a los causantes (grandes empresas y fondos de inversión) para que dejasen de esquilmar a los países pobres. Pero no lo hacen porque forman parte del negocio.

Los gobiernos europeos hacen lo mismo, tratan los síntomas, nunca la enfermedad. Por eso la causa de la emigración africana son las mafias del transporte, nunca la corrupción y el robo de los recursos del país que deja sin formas de vida a sus habitantes.

Medios de propaganda y gobiernos europeos tienen el mismo discurso que las iglesias: la caridad. Mantener vivo al pobre, no sacarle de la pobreza, porque mientras no se muera siempre se podrá sacar algo de él.

Vampiros en Wall Street

Ayer publicaba El País una columna del Nobel de Economía Paul Krugman que empezaba diciendo que los vampiros de Wall Street compraron el Congreso (de USA) con la idea de cambiar una ley de control de las finanzas que no les conviene.

Ya sabemos, todos los medios de propaganda lo dicen, que hay muchas teorías conspiranoicas y que las conspiraciones no existen pero, según Krugman, estos grupos financieros son vampiros no sólo porque chupen la sangre a la economía, lo son además porque no resisten la luz del sol. Sólo se encuentran a gusto en la oscuridad.

Lo importante no son estas maniobras, sino que, a pesar de las dificultades, en USA se llegan a establecer leyes que controlan las finanzas, es decir, el poder político intenta controlar a las mafias financieras y consigue bastantes logros.

Esto no pasa ni en la Unión Europea, ni en España. Aquí mandan las mafias financieras, las tenemos en el gobierno, y se ofrece la sangre de los más débiles a los vampiros.

El gobierno mundial de los expertos

El País publica hoy una entrevista de Marc Bassets al politólogo Josep Colomer, profesor de la Universidad de Georgetown que ha publicado un ensayo sobre el gobierno mundial de los expertos.

Lo que se puede entender de la entrevista es que los organismos supranacionales como el Banco Mundial o el FMI son más eficaces y transparentes (deben ser transparentes para algunos) que los nacionales y que quizá no llegue a haber un gobierno mundial pero, si lo hubiese, debería ser de expertos.

Esto es lo más parecido a una campaña mediática para desacreditar la democracia representativa y sustituirla por un comité de expertos que gobernarían con objetividad científica. Desde una óptica neoliberal en la que la economía y la política se rigen por leyes tan “naturales” como la física o la química, esto es perfectamente comprensible. Pero es que esas teorías se han demostrado completamente falsas. Piketty y la experiencia diaria lo han demostrado en la economía y el aumento de la desigualdad que producen el Banco Mundial, el FMI y el resto de los organismos internacionales, así como las revueltas islamistas o ciudadanas en Baltimore lo demuestran a diario en la política.

Esta es una batalla más de la guerra de los ricos para explotar a los pobres. En este caso, el profesor Colomer fabrica coartadas para legitimar la explotación de los pobres y El País le pone el altavoz porque todavía hay mucha gente que cree en ese diario, como también hay muchos que creen en la creación contra la evolución o en lo que ven todos los días: como el Sol da vueltas alrededor de la Tierra.

Tiene razón Warren Buffet estamos en una guerra y por ahora van ganando los ricos. Lo tenemos complicado pero yo apuesto por una democracia participativa, como lograrlo es otro asunto.

El teatro y la vida

Desde hace años, en esta cultura de masas se habla de la política y de otros aspectos sociales con argot teatral. Los gobernantes que quieren parecer cultos, para expresar que hay varias posibilidades, dicen que hay diferentes escenarios y el uso de estos términos desvela muchas más cosas de las que dicen y de las que se nota que no son conscientes.

Porque el teatro es una “representación” de la realidad que permite cambiarla, adulterarla, tergiversarla y, unas pocas veces, profundizar en ella. “Escenario”, “representación” y otros términos teatrales son posibilidades de mostrar los aspectos de la realidad que te interesan obviando los que te resultan molestos. En el escenario del periódico sólo aparecen las noticias que le interesan a los accionistas con el enfoque que les beneficia. Es su representación de la realidad. En la televisión esto se lleva al extremo.

Este es el escenario de la sociedad de mercado, en el que se reflejan como en los espejos del callejón del gato tantos aspectos de la realidad distorsionados. Y este tipo de sociedad, que acapara todos los medios disponibles, invade todas las esferas de nuestra vida, trata de hacernos vanales para debilitarnos y acaba haciendo vanal al propio teatro.

Menos mal que hay excepciones, gente que se niega a participar en este juego. Algunas de las muchas salas pequeñas de teatro que han aparecido en Madrid están en esta línea. El Teatro del Barrio y la Sala Mirador han tomado como lema “Si el Parlamento se ha convertido en un teatro, el Teatro tiene que ser un Parlamento”. Otras salas, sin un compromiso político tan explícito mantienen un nivel de exigencia profesional que les coloca en vías similares hacia el mismo destino.

En La Cuarta Pared están poniendo una obra “La mirada del otro”, de unas autoras “desconocidas”, con dos mesas, tres banquetas, algunas luces y tres actores (el Arte no es cuestión de dinero) que produce emoción, algo que pocas veces ocurre en el teatro. Pero habla de la vida real, de problemas muy importantes y lo hace con profesionalidad y honestidad. Habla de la tragedia del terrorismo vasco, del encuentro de un terrorista con la hija de su víctima y lo hace con datos tomados de la realidad; con diálogos inspirados en los verdaderos diálogos que han tenido esos encuentros.

En algunas de estas salas OFF de Madrid se está haciendo un teatro basado en la realidad. Así “Ruz – Bárcenas” con los diálogos textuales del interrogatorio, así “Invisibles” de Juan Diego Boto que consiguió un montón de premios en los Max del año pasado. El público consciente agradece y acude a estas oportunidades de reflexionar sobre la realidad.

Cuando el Arte y la Vida coinciden es cuando el Arte vale la pena. “La mirada del otro” se merece varios Max.

Las mafias politico-financieras en la U. E.

La colaboración de la Sra Merkel con los servicios secretos norteamericanos para espiar instituciones europeos e incluso gobernantes de otros países europeos es una muestra más de la falta de decencia y vergüenza que muestran si pudor la mayoría de los políticos europeos, al servicio de los intereses de las grandes corporaciones.

Su desprecio por la democracia y la justicia más elemental lo explica el profesor Vicenç Navarro en su artículo de hace dos días “Los establishments políticos y financieros europeos quieren terminar con Syriza” en el que muestra el comportamiento indecente de las instituciones y políticos europeos, especialmente los alemanes, para cargarse el gobierno de Syriza votado por mayoría en las últimas elecciones griegas.

No sería la primera vez que estas mafias político-financieras cambian un primer ministro, ya lo hicieron en Italia cuando impusieron a Mario Monti o en Grecia cuando quitaron a Papandreu por sugerir un referendum en su país para imponer los recortes. Estas mafias quitan y ponen a quienes les viene bien para sus intereses sin ningún respeto a la soberanía de los países europeos. No hay una Unión Europea, hay un gran negocio manejado por las grandes corporaciones.

No hay democracia en Europa, ni en sus países miembros, porque sus gobernantes han puesto su soberanía al servicio de la dictadura de los mercados. Que sepa el Sr. Rajoy que sus políticas austericidas no las hace en mi nombre, ni en el de muchos españoles. Está asumiendo unas decisiones en contra de los intereses de la mayoría de los españoles y espero que tarde o temprano pague por ello.

El negocio de la muerte

El Mediterráneo se está convirtiendo en un cementerio marino. Africanos y asiáticos desesperados tratan de llegar a Europa y muchos mueren en el intento. Como el mundo libre está lleno de vallas, algunos lo intentan por mar y emigran a la muerte.

Ya que la ONU (en manos de las grandes potencias) es incapaz de hacer nada, los políticos inútiles y corruptos que “gobiernan” la Unión Europea dicen que van a tomar cartas en el asunto de la única manera que saben: la guerra. ¿Contra quién? Contra los “contrabandistas de almas” (El País, dixit hoy).

El caos de Libia que llena las barcazas de la muerte, lo creó la OTAN matando al dictador y creando una situación permanente de guerras internas. No fue una solución, aumentó los problemas. La Historia habla bien claro: La guerra nunca es una solución, casi siempre es un negocio.

Nada de ir a las raíces del mal, combatamos los síntomas porque las raíces son intocables. Porque los verdaderos culpables no son las mafias que trafican con personas, son las mafias financieras que explotan las riquezas africanas y empobrecen a sus poblaciones corrompiendo a las élites y llevándose los recursos económicos más importantes de cada país. Es el expolio de las materias primas lo que lleva al hambre, la desesperación y en algunos casos al terrorismo a la población africana.

La solución al problema migratorio es fomentar un desarrollo sostenible de los países africanos que comienza por no explotarlos. El día que los africanos puedan vivir dignamente en sus propios países no necesitarán emigrar. Pero eso va contra el negocio, el capitalismo salvaje no puede dejar de crecer y las materias primas africanas y los servicios públicos de los países desarrollados son ahora metas de su insensata e imposible carrera.

Ese negocio, el de Wall Street, es el negocio de la muerte y los ministros de los países europeos los comparsas, empapados de sangre, de tales crímenes.