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La Doctrina del Shock

En el 2007, Naomi Klein publica un libro en Nueva York, titulado “La Doctrina del Shock: El Auge del Capitalismo del Desastre”, que ha sido traducido a 28 idiomas.

En él argumenta que en situaciones de shock, se crea una necesidad generalizada de una respuesta rápida y decisiva para corregir la situación. En esa coyuntura, los que tienen que tomar las decisiones aprovechan para implementar medidas impopulares que en otra situación no se hubiesen atrevido a tomar por miedo a respuestas populares.

Algunos terrorismos actuales parecen diseñados para poder tomar medidas de ese tipo. ¿Qué intereses tienen algunas corporaciones francesas para que la aviación nacional bombardee Siria? Esto, sabiendo, como señalan muchos expertos, que tal acción no soluciona el problema.

¿Qué intereses defienden las tropas francesas en algunos países centroafricanos? ¿Por qué el gobierno de España se ofrece para relevar esas tropas? Si esto ocurre, no se discutirá en el Congreso porque en este momento está disuelto hasta que se celebren las elecciones.

No hay que olvidar que en la creación del shock tienen un papel protagonista los medios de comunicación, tanto por lo que cuentan como por lo que ocultan. ¿Es imaginable la última invasión de Iraq sin las imágenes de la destrucción de las Torres Gemelas?

Me temo que en adelante vamos a soportar cada vez más momentos de shock, al menos mientras gobiernen los lacayos del capitalismo salvaje.

Aniversario. De la dictadura de Franco a la de los mercados

Hoy se cumplen 40 años de la muerte de Franco y aprovechamos para reflexionar sobre el giro de 180º que ha dado la trayectoria de la Transición, comenzando en la Dictadura de Franco, avanzando hacia la Democracia y retornando hacia la “Dictadura de los Mercados”.

Comenzamos con un viaje a la Democracia a bastante velocidad durante el periodo de la UCD y primeros años del PSOE. Los últimos 70 y primeros 80, con la salvedad de la impunidad de la ultraderecha y los golpistas, fue un periodo en el que en el Congreso se guardaron las formas democráticas. Quizá la ultraderecha y ETA cumplieron el papel de obligar a los partidos demócratas a comportarse.

Pero ya en el felipismo empezó a torcerse el camino. La reconversión industrial, el comienzo de las privatizaciones, la reforma laboral y la reforma de las pensiones, que le costaron a Felipe González cuatro huelgas generales, y la Ley Corcuera de la patada en la puerta que ha culminado ahora con la Ley Mordaza, comenzaron el giro involucionista hacia la dictadura de “los mercados”. Todo esto en un marco de crecimiento de la corrupción que al final del felipismo se consideraba “generalizada”, claro que entonces no se conocía lo que podían ser la Gürtel y la Púnica. El felipismo terminó con dos ministros y varios altos cargos en prisión por malversación de fondos y guerra sucia.

El PP, que tanto insiste en que los etarras condenen la violencia, aún no ha condenado los crímenes del franquismo y ayer mismo, en el Ayuntamiento de Aranjuez se abstuvieron (junto con Ciudadanos) en la votación para quitarle al dictador la Medalla de Oro que le concedió el Ayuntamiento en 1970.

En el contexto internacional de involución neoliberal, las políticas que impone la UE y ha estado adoptando Mariano Rajoy, con una presteza impropia de su carácter, van completado el giro hacia una dictadura con pérdida de derechos civiles, económicos y sociales.

¿Podremos invertir el rumbo en las próximas elecciones?

El terrorismo y la Bolsa

Un artículo de El País de hoy Los gigantes mundiales de defensa se disparan en Bolsa tras los atentados”, explica los efectos del atentado de París en las inversiones bursátiles. Las diez mayores empresas armamentísticas del mundo han tenido una subida espectacular en la Bolsa.

No hay que olvidar que el desarrollo de la inteligencia artificial y otros aspectos de la informática dependen de esta industria, que es, sin lugar a dudas, la rama más potente de la industria mundial y el motor de muchas otras ramas industriales.

Tampoco deberíamos olvidar las relaciones de esta industria con el Pentágono, con la industria aeroespacial y con la OTAN, que condiciona a sus países adheridos el tipo de armamento que deben adquirir.

Esto quizá nos ayude a entender por qué el socialista presidente Hollande ha reaccionado como lo hubiese hecho el peor presidente de la historia de Estados Unidos (Bush Jr.), declarando la guerra al terrorismo, en vez de declarar la guerra a la pobreza que es la fuente del terrorismo.

Es posible que el capitalismo salvaje solo pueda sobrevivir en un clima de guerra (fría o caliente) debido a la potencia y necesidades de este sector industrial y con campañas mediáticas que generen los miedos necesarios para hacer tragar la enorme mentira que implica el lema “perder Libertad para ganar Seguridad”.

Un terrorismo que solo ataca a la gente de la calle, es una buena herramienta para el desarrollo de la industria armamentística y para justificar la evolución política hacia dictaduras donde los ricos nos puedan seguir robando con mayor Seguridad.

Terrorismos: Por qué no soy francés

En primer lugar porque Rajoy ha dicho “Hoy todos somos franceses” y, como decía mi abuela, yo con Rajoy “ni a apañar duros”. Pero tengo muchas otras razones.

Francia tiene un pasado imperialista en el que uno de sus últimos episodios fue la guerra de Argelia, que Gillo Pontecorvo retrató con toda su crueldad y dramatismo en “La batalla de Argel”.

Francia, como todos los países, tiene ricos y pobres, explotadores y explotados. Los primeros suelen vivir en París y los segundos en las “banlieues”, que es como llaman a las periferias. Hace diez años, del 27 de octubre al 17 de noviembre de 2005, ardieron las “banlieues” parisinas, en parte por las políticas económicas que marginaron a los emigrantes en guetos y en parte por las políticas represivas de Sarkozy cuando era ministro del Interior. Ese terrorismo artesanal, aunque a otra escala, tiene causas similares al que la carnicería de hace dos días: la desesperación.

En Francia hay un partido ultraderechista muy potente (muy votado), que es contrario a las políticas de integración de emigrantes y el Jefe de Estado francés, Hollande, y el Jefe de Gobierno, Valls, ambos del Partido Socialista, están aplicando las políticas económicas excluyentes que apadrina Merkel y el Jefe de Gobierno, incluso, ha adoptado medidas que eran propuestas por el partido de Le Pen. Los terroristas son franceses aunque tengan procedencia extranjera: franceses pobres y, por tanto, excluídos.

Francia, como EEUU, Inglaterra, Israel y otros, hace poco ha bombardeado Siria y el presidente Hollande es uno de los líderes que más ha apoyado la intervención militar. Tendríamos que preguntarnos por qué Francia se mete en ese lío. Francia tiene el ejército más grande de la Unión Europea, aunque ni es el país más rico, ni el más grande, ni el más poblado. Francia es el cuarto país en exportación de armas, después de EEUU, Gran Bretaña y Rusia. Quizá porque tiene dos grandes corporaciones armamentísticas: Dassault (aviones de caza Mirage, por ejemplo) y Lagardère (Segunda posición mundial en industria aeroespacial, aeronaútica y defensa) y entre las dos controlan el 80% de los medios de comunicación franceses. La industria relacionada con la energía atómica también es una de las primeras del mundo.

Este terrorismo no es religioso, es social y económico.

Todas estas razones, no justifican el terrorismo, pero son suficientes para que yo no quiera ser francés, ni me sume al coro de plañideras que tratan de formar los verdaderos causantes de la tragedia.

Terrorismos

Hay un terrorismo económico que empobrece a los pobres para enriquecer a los ricos.

Hay un terrorismo político que impone invasiones militares y recortes en servicios sanitarios y sociales.

Ambos producen terror y muerte. En Madrid ya hay una diferencia de dos años más de esperanza de vida para los habitantes del barrio de Salamanca, frente a los de Usera.

Pero el único terrorismo prohibido es el de pequeños grupos armados que matan indiscriminadamente, como hace Israel en Gaza, y que, aunque está causado por la miseria y desesperación que producen los otros terrorismos, que son legales, se aprovecha por los políticos corruptos para reforzar el sistema.

Porque hay agencias de calificación terrorista, como hay agencias de calificación de riesgo financiero. EEUU dice qué es terrorismo con los mismos criterios con que califican Standard & Poor’s, Moody’s o Fitch: según interese al capital.

Tras el atentado de Charlie Hebdo, se produjo una gran manifestación en París, en la que participaron, además de Rajoy, representantes de casi todas las dictaduras y de los países que financian el terrorismo y, sobre todo de los países que promueven los terrorismos económico y político, con Holland y Natenyahu, en la primera fila. Los dos mejoraron su índice de aceptación. Las malas lenguas no dejaron de susurrar que los servicios secretos de sus países habrían podido tener alguna participación en el atentado.

Mañana habrá una misa en Notre Dame con muchos de los participantes en la manifestación del Charlie Hebdo.

De los causantes de la masacre, la mayoría serán franceses, pero dirigidos desde el exterior, es decir, malos franceses. El nacionalismo lo cura todo.

Mientras tanto, los medios informativos se convierten en programas del corazón y a manipular los sentimientos de la audiencia echándole la culpa al islamismo y a los extranjeros; porque podrán estar horas “informando” desde el sitio del crimen, pero información relevante ni una.

Amancio Ortega encuentra más rentable la caridad que la justicia

El dueño de Zara y otras marcas internacionales financiará con 17 millones de euros la renovación y mantenimiento de todos los aparatos de diagnóstico y tratamiento del cáncer en la sanidad pública gallega durante los próximos ocho años. Además, mantiene varias escuelas infantiles y ha inyectado 40 millones en Cáritas.

Esto estaría bien si sus industrias y las de otras grandes empresas “españolas”, tributaran en España, en lugar de hacerlo en el semiparaíso fiscal de Irlanda, porque entonces la sanidad y la educación en España recibirían mucho más dinero y quizá los españoles tendríamos que pagar menos impuestos.

Si, además, esas grandes industrias fabricaran sus productos en España, en lugar de hacerlo en Marruecos y en el suroeste asiático, habría mucho menos paro en España y todos viviríamos mejor.

Sustituir la justicia por la caridad, y que los medios lo cuenten como algo loable, es pura propaganda y muestra un país gobernado por caciques corruptos más propio del siglo XIX que del siglo XXI.

Desde siempre, los filántropos se han distinguido por querer mejorar su imagen desprendiéndose de parte de su inmensa fortuna ganada de forma no siempre legal. Esto ahora se llama marketing con causa.

Por una información de calidad

Ante las campañas que están realizando la mayoría de los medios de comunicación tradicionales contra el Ayuntamiento de Madrid y fundamentalmente contra el derecho de los ciudadanos a una información de calidad, las asociaciones vecinales de Valdebernardo y Vicálvaro hemos diseñado un ciclo de cinco charlas-coloquio para sensibilizar a los vecinos sobre nuestros derechos ciudadanos y sobre la manipulación de los medios.

Ayer celebramos la primera charla-coloquio que tuvimos la suerte de que fuera atacada el lunes anterior por ABC atribuyéndo a una campaña de Manuela Carmena lo que es una iniciativa vecinal. Quizá siguiendo la estela del ataque se presentaron dos televisiones (13tv y Telemadrid) y otros medios como El Mundo, Libertad Digital, etc.

El Mundo saca hoy un artículo bastante equilibrado, aunque el titular Un edil de Carmena: ‘Los medios defienden a las élites‘, ya da una idea de los intereses de la empresa. Curiosamente, en los comentarios que acompañan al artículo la mayoría dan por hecho que los medios defienden a las élites y algunos llaman la atención sobre “Un edil de Carmena” como elemento de manipulación.

Libertad Digital, el panfleto de Jiménez Losantos, es el que da la nota, tanto con la foto, de un momento en que se desprendió el letrero de la mesa, como en un texto en el que se muestran víctimas de los ataques del concejal protagonista de la charla-coloquio.

Es cierto que algunos asistentes abuchearon a los periodistas, quizá porque era la primera vez que aparecían periodistas interesándose por lo que pasa en el barrio y porque varios de ellos hicieron preguntas capciosas y pretendían monopolizar el coloquio transformándolo en una rueda de prensa con el concejal. Esto molestó a los vecinos que también querían intervenir.

En conclusión, el acto para defender el derecho constitucional a una información de calidad tuvo una intervención de los medios informativos que puso en evidencia la necesidad de defender ese derecho frente a la manipulación de los medios.

Me preocupa un mundo en el que los ricos escriben las reglas

Una persona inteligente es la que puede explicar de forma sencilla problemas esenciales. El nuevo premio Nobel (o similar) de Economía Angus Deaton ha explicado de esta manera tan clara uno de los problemas económicos más importantes: la desigualdad.

A partir de la constatación de que “los ricos escriben las reglas” ya uno tiene claro la dictadura de los mercados, la corrupción de los políticos “democráticos”, la teatralidad de unas elecciones que se realizan en un contexto de democracia moribunda acosada por tratados internacionales secretos, la inutilidad de parlamentos poco representativos y con escasas competencias, la independencia de una justicia que no suele encarcelar a los que escriben reglas injustas, etc.

El mundo es así, pero merece la pena cambiarlo cuanto antes.

La Fiesta Nacional

Hoy en Madrid tiene dos actos sobresalientes. Para los ciudadanos un desfile militar, para las élites una recepción en el Palacio Real. Los dos son antiguallas, sólo faltaba la corrida de toros.

¿Representa el ejército a los españoles? No es esa su función. A los españoles, si esto fuera una democracia, nos representarían los diputados y senadores. Pero hoy tienen poco papel en el festejo.

Afortunadamente ya dejó de celebrarse la conquista de América pero, aún así, la celebración de hoy es más propia del postfranquismo que de una democracia.

Si lo celebran así, por algo será.

Obama ya tiene sus guerras

Se dice que todos los presidentes norteamericanos tienen su guerra. Obama, que comenzó con los mejores augurios pacifistas cuando le fue concedido el Nobel de la Paz al comenzar su mandato (sería un Nobel a las buenas intenciones), no acabará su mandato sin sus guerra particulares. Eso sí, más modernas que las de los presidentes anteriores.

Podríamos hablar de los asesinatos selectivos, como el de Bin Laden que él y su ayudante la Sra. Clinton observaron en directo según la foto aparecida en los medios, que son delitos contemplados en las leyes internacionales, pero ahora hablamos de una guerra de verdad, si es que se puede llamar guerra de verdad a las guerras de bombardeos aéreos.

La guerra de Siria, es de las de ahora, una guerra no declarada en la que cada país participante bombardea donde le parece porque considera que allí está el enemigo. Ahora el enemigo es terrorista y esa calificación la concede el país atacante. El bombardeo de un hospital de Médicos Sin Fronteras por aviones norteamericanos es lógicamente un daño colateral, que es como se llama ahora a las victimas civiles que, en las guerras actuales, suelen ser bastante superiores a las militares. Estos daños colaterales antes se llamaban crímenes de guerra. Picasso inmortalizó el de Guernica.

Pero ahora las guerras tienden a ser económicas, pero no por eso menos mortíferas. Hay otra guerra, más discreta pero que causará muchas más víctimas, en la agenda de Obama: los tratados internacionales de libre comercio. Ayer se aprobó el del Pacífico y están empeñados en aprobar, contra la voluntad de gran parte de la población europeo el TTIP, que es del atlántico norte (el Atlántico sur no existe).

Con estos tratados se pretende poner a las grandes corporaciones por encima de los estados, destruir los derechos laborales y del consumidor (devaluar el control de calidad de los alimentos, por ejemplo) y sacar de la justicia ordinaria a las grandes corporaciones para que los conflictos con los estados se diriman en tribunales privados formados por ellas mismas. Esto es el fin de la democracia y de los derechos del ciudadano y, como se ha visto con la “crisis”, estas medidas causan muchos muertos porque aumenta el número de suicidios y disminuye la esperanza de vida.

En España hay una diferencia de esperanza de vida entre ricos y pobres de entre 7 y 8 años. El crecimiento de la brecha social aumenta esta diferencia.