“Mientras que haya un hambriento/ que no hablen de igualdad./ Ya se encarga el capital,/ la monarquía y el clero/ que ‘haiga’ desigualdad”.
Le escuché un verano en Estepona. El recital compuesto por varios cantaores y músicos empezó sobre las 22h. El Cabrero intervino a las 4 de la mañana y el teatro hirvió.
Impresionante
Qué bonito!.
Se siente respeto profundo y memoria viva, no solo del artista, sino del momento compartido.
El Cabrero no era solo voz, «era verdad, de la que incomoda y despierta».
Esta imagen, esperando hasta las 4 de la mañana y viendo cómo el teatro “hirvió”, dice mucho de su biografía.
Gracias por compartirlo.
Vaya, qué triste. En Colombia se le escuchó mucho e incluso se pensó en invitarle a cantar en Villa de Leyva…