El cuento de Navidad

Este cuento trata del nacimiento de un niño cuya madre es virgen y su padre una paloma (?), cosa además de rara muy milagrosa, porque la religión que lo patrocina sólo admite matrimonios entre hombre y mujer; también un poco cutre, porque en la mitología griega esto se representa con un cisne en vez de una paloma, que sigue siendo increible pero queda más bonito.

Con este motivo, muchos ayuntamiento se lucen con el despilfarro energético, con lo que las eléctricas están que no caben en sí de gozo, porque ya no les entran los dólares en los bolsillos, y los ecologistas de los nervios por lo de la polución lumínica. Los de la Cañada Real no entienden nada, pero los comerciantes, con el Corte Inglés a la cabeza, les deben estar mandando cestas de temporada a los responsables de tal alegría luminosa.

En aquellos tiempos, Cristo expulsó a los mercaderes del templo. Es posible que después comprendiera que fue un error, porque no sabemos que lo haya vuelto a hacer y los mercaderes lo agradecen porque saben que esos mitos favorecen el negocio.

Así que ajo y agua, a terminar el año lo mejor que podamos y con el deseo, una vez más, de que tengamos el nuevo año que nos merecemos. A ver si este año ya sí. Al menos, en Chile, se abre la esperanza.

2 comentarios sobre “El cuento de Navidad”

  1. Querido Henry: Muy apropiada esta tortuosa historia que aplica muy bien al momento que vivimos
    En cuanto al futuro …»solo se que nada se «. Tenemos un Cromwell muy fuerte detrás de un Enrique VIII muy debil , juguetón y en crecimiento dudoso.
    Todo depende que piezas movera en este rompecabezas Cromwell ya que tiene un amplio espectro ; PC/ FA / RD y otros más ‘allegados a última hora. !¿ bolsa de gatos? Espero que sea de Leones con buena melena pero sin dientes filosos que rompan TODO para REFUNDAR echando por tierra lo ganado sin hacer lo que se debe ….CONTROL y LIMITES.
    ¡¡ Feliz Navidad y porvenir claro!!

  2. Buenos días, me parece muy interesante y realista el artículo, solo bajo mi punto de vista falta una cosa, que la luz que los Ayuntamientos ponen en estas fechas para engordan a los mercaderes, y que ese consumo desorbitado lo pagamos nosotros con nuestros impuestos, y la cañada que a más inri es REAL (el que no paga los impuesto) sigue sin luz, si Cristo el revolucionario viera esto armaria la de Dios en Cristo. SALUD

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