La violencia de género es indiscutible

Pero hay otras violencias y todas se combate mal porque son intrínsecas al sistema. Gobernantes y medios de comunicación apuntan hacia las personas para distraer sobre el papel de las instituciones.

Iglesia (como conformadora de mentalidades) y Estado (como responsable de impedir y reparar las injusticias) lo están haciendo mal.

Hay pocas instituciones tan patriarcales como las religiones dominantes en España: judaismo, islamismo y catolicismo, en las que la mujer tiene siempre una función subalterna, y en el Estado, jueces, policías, gobernantes y muchos médicos tampoco están a la altura de las necesidades democráticas.

Pero hay instituciones menos visibles y más violentas, como son las económicas que impiden adoptar medidas preventivas y de auxilio a las personas, tanto víctimas como verdugos. Son las responsables de que el sistema educativo público se haya ido deteriorando, de que España sea uno de los países europeos con peores servicios asistenciales (el profesor Vicenç Navarro lo repite con frecuencia), de que se especule con la vivienda, de que el paro y la precariedad laboral, con sus secuelas relacionadas con el alcohol, las drogas y otras dependencias, deterioren la vida social.

Gobernantes y medios de comunicación prefieren hablar de números de víctimas pero eso no aporta soluciones. ¿Alguien está reclamando estudios socioeconómicos de las familias con víctimas o verdugos de violencia de género?. No hay cifras claras de suicidio en España y por lo tanto es difícil conocer sus causas, pero se sospecha que las políticas de recortes sociales tienen mucha relación con ello.

Mientras sólo se hable de número de víctimas, la culpabilidad se reparte entre los ciudadanos y las instituciones quedan al margen, pero en España no hay centros de crisis 24h, como reclama el Consejo de Europa desde hace años.

La estrategia desinformativa del capitalismo salvaje es hablar de lo que pasa sin mencionar causas ni consecuencias. Miradas superficiales para no tener que afrontar los problemas reales. Esa es la trampa del sistema. Como siempre: nos mean y dicen que llueve.

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