El Cardenal-Arzobispo se sigue columpiando

Según cuenta hoy El País, “El cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, ha obligado a suspender en el centro pastoral de San Carlos Borromeo la proyección del documental Gaza, una mirada a los ojos de la barbarie, nominado a los premios Goya, por “presiones de la comunidad judía”. Como en tiempos de Franco.

El citado Cardenal ya intentó prohibir la rueda de prensa que dio allí mismo Willy Toledo, a lo que el párroco se negó. Esta vez, según él: “Anoche me dijeron que si insistía en la desobediencia tendría las consecuencias canónicas pertinentes, que puede ser el cierre del centro pastoral o incluso la expulsión de la Iglesia Católica”.

Parece evidente que tan alta autoridad eclesiástica tiene un escaso respeto por los Derechos Humanos, al menos mucho menor que por los intereses de la rica e influyente Comunidad Judía.

Que el Estado Español siga financiando las nóminas de los curas de esta organización privada que ni es democrática, ni respeta los principios básicos del Estado Español, muestra la complicidad de poderes fácticos del Estado con el franquismo y nos permite entender su “lavado de manos” en relación con la tumba del dictador.

Estaría bien que los partidos “constitucionales” exigieran en sus próximos programas electorales el replanteamiento de las relaciones del Estado Español con el Estado Vaticano, para conseguir un nivel más digno en nuestra maltrecha Democracia.