Víctimas del terrorismo

El PP, necesitado de producir conflictos mediáticos (y la armada mediática encantada con el negocio) que distraigan de sus juicios por corrupción, celebra ahora el aniversario de Miguel Angel Blanco y pretende que todo el mundo se sume porque es su víctima.

El PP utiliza a las víctimas del terrorismo para tratar de tapar toda su mierda y muchos de sus familiares le siguen el juego.

ETA asesinó a mucha gente, de diversos partidos políticos e incluso no afiliados a ninguno. Toda esa gente son víctimas del terrorismo.

La dictadura franquista hizo desaparecer a tantas personas que solo la dictadura Camboyana logró superarlo. Hay más de 100.000 españoles enterrados en las cunetas, pero esos muertos no son reconocidos como víctimas del terrorismo, a pesar de haber sido fusilados después de la guerra y sin juicio justo, porque el PP aún no ha condenado la dictadura franquista.

El partido de la corrupción se arroga la capacidad de definir quién es víctima y quién no lo es, según sus intereses, porque sigue pensando que España es su cortijo, por eso emplean las instituciones españolas como si fueran propias y por eso el ministro de Injusticia, el que nombró a Moix, se permite insultar a la alcaldesa de Madrid.

¡Hasta cuando!

Un pensamiento en “Víctimas del terrorismo”

  1. Tienes razón pero es importante no caer en la trampa. La derecha es muy lista eligiendo símbolos; y la izquierda, muy estúpida rechazándolos. Si los unos se envuelven en la bandera, que no la desprecien los otros, que es de todos. Si los unos se apropian de la religión, que no se la dejen quitar los otros, que en realidad es de los pobres. Si los unos gritan ¡Arriba España!, que no se les ocurra a los otros decir abajo España o habrán perdido. Los “fascistófilos” son muy aficionados a los símbolos porque carecen de ideas más sutiles. Y eso se nota mucho en la cantidad de banderas en las manifestaciones nacionalistas, donde parece que la cantidad de ellas es lo que cuenta. Tanto en las de los vascos como en las de los catalanes como en las de los castellanos. Preocupaos cuando veáis mucha simbología; pero no caigáis en la trampa de haceros enemigos de ella.

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