¿A quién beneficia el terrorismo de Bruselas?

Ayer publicaba Luis Gonzalo Segura una interesante columna en Público.es, titulada Los terroristas no son sólo los que se inmolan”, en la que reflexiona sobre el negocio para las grandes corporaciones de crear estados fallidos, la relación de importantes políticos españoles en el negocio de las armas, el tremendo crecimiento de la industria armamentística en España en tiempos de Zapatero y la importante subida en la bolsa de las grandes empresas de armamento cada vez que hay un atentado terrorista.

Es evidente que la inseguridad obliga a invertir en “seguridad”. Pero la lógica del Mercado es que para estimular las ventas cualquier operación es aceptable. Si el Mercado de armas (importantísimo) se beneficia de la inseguridad ¿quién nos asegura que no la promueve?. El atentado de París disparó el alza de estas empresas en la Bolsa. Esto mismo ha sucedido con el atentado de Bruselas y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ya ha culpado a los estados europeos de no tomar suficientes medidas para reforzar la seguridad.

Todos estos razonamientos de la UE y de los medios de propaganda se basan en que el terrorismo es un fenómeno meteorológico, una catástrofe, algo inevitable. Si pensamos que tiene causas políticas, económicas y sociales no se sostienen. Por eso los medios lo tratan como un problema militar (la tertulia de la Sexta “Al rojo vivo” del Sr. Ferreras, cada vez que hay un atentado incluye a un experto en terrorismo, militar, por supuesto).

El atentado de Bruselas, donde tiene su sede el Cuartel General de la OTAN, nos recuerda la cercanía de la Embajada de EEUU al lugar donde voló Carrero. Los sistemas de inteligencia occidentales no deben de ser tan inútiles cuando el negocio de las armas funciona estupendamente.

La Unión Europea, que debería llamarse Unión Contra los Europeos, y sus voceros mediáticos nos toman el pelo. El corrupto sistema del Capitalismo Salvaje no puede vivir sin un enemigo que cause terror. En un tiempo fue la bomba atómica (la de la URSS, por supuesto), luego fue la URSS misma y cuando la URSS se ha convertido al capitalismo han tenido que inventar, incluso crear, un nuevo fantasma: el terrorismo islámico, que no es que no exista, es que no es tan importante como para aterrorizar a la población como se pretende.

El verdadero enemigo es el Capitalismo Salvaje y sus instituciones como la actual Unión Europea. El terrorismo yihadista es sólo uno de sus instrumentos y los medios de comunicación y propaganda, los que nos duermen con cuentos.

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