La batalla de Grecia

En 1981 Grecia entró en la UE. Como no cumplía los requisitos Goldman Sachs (con el Sr. Draghi, hoy presidiendo el BCE) ayudó al gobierno griego a maquillar sus cuentas para conseguirlo. Los gobiernos del bipartidismo (Nueva Democracia de derechas y Pasok socialista), los mismo que en España, continuaron permitiendo el endeudamiento de empresas, bancos y familias hasta llegar al 180% del PIB.

En los últimos años, el BCE y el FMI han concedido “rescates” que no han llegado a Grecia porque se han quedado en los bancos de Alemania y Francia que eran los mayores deudores. A cambio de salvar a estos bancos, los gobiernos griegos empezaron a privatizar empresas públicas, bajar salarios y flexibilizar contratos, recortes diversos, etc., lo mismo que aquí, porque la Troika es igual para todos los países del sur.

Durante esta crisis, debido a las medidas impuestas por la Troika, el paro ha subido al 27%, los salarios han bajado un 38%, las pensiones un 48%, el consumo privado un 32% y la deuda ha pasado de 100% del PIB a 180%. No tanto porque la deuda haya subido mucho (ahora es menor que hace cuatro años) sino porque el PIB ha caído un 25%. El FMI ha confesado que se equivocó, estimó que sus medidas supondrían un descenso del PIB del 5%, pero el efecto real ha sido de un 25%.

El nuevo gobierno, que tiene muy poco que ver con este desastre porque sólo lleva 5 meses, ha tratado de arreglarlo oponiéndose a las medidas de la Troika y, considerando que la deuda es impagable, pidiendo una quita (gracias a una medida como esta Alemania pudo resurgir después de la Segunda Guerra Mundial) y esto las mafias financieras no se lo pueden permitir, por eso han tirado a degüello contra Syriza echándoles a los mastines de la prensa. Un columnista de El País ha llegado a atacar a Varufakis porque no usa corbata.

En este contexto, el gobierno propone un referendum para que los griegos elijan si quieren o no seguir con los recortes. La Troika no puede soportar un referendum, la Troika no es democrática. Pero algo está empezando a cambiar. La Administración USA lleva tiempo pidiendo que se suavicen las medidas y en los últimos días el FMI reconoce la necesidad de la quita. Los medios de propaganda europeos no explican el porqué de este cambio de actitud. Pero hay quien dice que el amigo americano teme que, si se sigue tensando la cuerda, Grecia se alíe con Rusia y eso será un desastre para USA que ahora controla el Mediterráneo y lo quiere hacer en mayor grado cuando implante las nuevas bases en España.

Con los millones que ha costado sacar a Ucrania de la influencia rusa, si ahora entra Grecia, la “civilización occidental y cristiana” ha hecho un pan como unas hostias. Su situación geoestratégica y un gobierno de izquierdas son sus dos puntos fuertes de Grecia en esta crisis. Si les apoyamos los demás europeos, les será menos costoso resistir. Este domingo en Madrid, manifestación Callao-Cibeles.

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