Archivo para Julio 2009

Sin piedad

Políticas iguales suelen dar resultados parecidos. La política que aplicó en los 80 Margaret Thatcher en el Reuno Unido y que causó tanto dolor y sufrimiento, para terminar en la crisis económica actual, está siendo seguida al pié de la letra en la Comunidad de Madrid.

El desmantelamiento de los servicios públicos, sanidad, educación y servicios sociales sobre todo, está teniendo aquí los mismos resultados. Y siempre a cargo de los más débiles. Una madre emigrante y su hijo víctimas de errores médicos en el mismo hospital, no son las únicas víctimas, pero quizá son las más representativas de un amplísimo sector de la población que sólo puede acudir a la sanidad pública y ve como cada vez se está poniendo más peligrosa.

De nada sirve el trabajo, la profesionalidad, el esfuerzo y el voluntarismo del personal público sanitario cuando la administración empeora paulatinamente sus condiciones laborales para impedirles cumplir con su deber (Madrid es la segunda comunidad que menos invierte, en porcentaje de PIB, en sanidad).

Están jugando con nuestra salud. Nuestra vida vale muy poco para ellos. Con la ausencia de control sanitario real de la calidad del aire que respiramos, de los nuevos alimentos industriales, de los efectos de las ondas electromagnéticas, etc. están permitiendo un deterioro, más o menos lento, de nuestra salud y cuando vamos al hospital pueden rematarnos.

Se lo tienen muy bien montado. Se benefician de una sociedad maniatada por una “democracia” de bipartidismo y dictadura del mercado que hace imposible cualquier tipo de protesta y los bancos, los medios de comunicación y la Ley Electoral ya se encargarán de que en las próximas elecciones vuelvan a salir los mismos.

¿Por qué mienten tanto?

Hoy comienza el Tour, la competición ciclista más mediática, y los medios han venido calentando el ambiente con distintos argumentos. El más utilizado el duelo Amstrong - Contador.

¿Por qué son tan malos los periodistas deportivos? ¿No son capaces de encontrar argumentos más creibles? ¿Por impericia? ¿Por pereza? …

Ningún analista serio, Perico Delgado por ejemplo, (una cosa es que sea cachondo y otra su rigor profesional), apuesta por este duelo. ¿Cómo va a ser posible que un hombre de 38 años, que lleva cuatro sin competir, se enfrente, en una carrera de tres semanas, a uno de 26 que hace dos años ganó en Tour y el año pasado el Giro y la Vuelta? ¡Y, además, están en el mismo equipo! ¿Terminará Amstrong el Tour? Si lo termina ¿lo hará entre los 20 primeros? Estas serían preguntas más reales para cualquier espectador sensato, aunque quizá vendan menos.

Hace un par de noches, Lorenzo Milá no dejaba de mencionar el duelo en su telediario, aunque al final hacía una pausa y añadía: “si llega a producirse”. Es claro que su profesionalidad no le permitió respetar el guión.

Entonces ¿por qué se inventan duelos imposibles? ¿Por qué tienen que exagerarlo todo? ¿Se piensan esos periodistas que los espectadores son tontos?

Esto pasa en los deportes, pero en las demás secciones no anda la cosa de forma diferente y luego se quejan de que los medios estén perdiendo audiencia y credibilidad y los periodistas decencia.

Un País con vocación de Imperio

Ya hemos comentado en otras ocasiones la baja calidad informativa de El País con respecto a Latinoamérica, donde sistemáticamente se alinea con los poderes financieros y las oligarquías en contra de las poblaciones e incluso, como se vió en el golpe de Estado contra Chávez, contra la Democracia.

Con el golpe de Honduras vuelve a repetir su política informativa. Además del editorial del lunes 29, hoy su editorialista para asuntos latinoamericanos M. A. Bastenier sigue insistiendo en justificar el golpe por el afán del presidente de “perpetuarse en el poder” como otros presidentes de la zona (todos, claro está, a las órdenes de Chávez), seguramente por eso olvida citar al Presidente de Colombia, que como no pertenece a ese Club, sino al contrario, es decir, al de El País, quedaría disculpado de tal “exceso”.

Lo de que un presidente pueda estar en el poder un máximo de cinco años, sólo beneficia a las oligarquías y a los poderes financieros, porque, por un lado, en cinco años es posible que no llegue a hacerse con el poder, y por otro, si lo consigue y nos sale rana, en las próximas elecciones con cortarle la financiación está el problema solucionado. Quizá por eso, en Europa no se atreven a poner reglas tan estrictas e, incluso, hay monarcas a perpetuidad. Es evidente que en cinco años no se pueden hacer reformas estructurales en un país y eso es lo que necesitan los grupos dominantes para mantener el “orden establecido”.

El señor Bastenier, no menciona que en entrevista al presidente elegido democráticamente él le prometió que no se propondría a reelección. El señor Bastenier sabe bien lo que tiene que decir para seguir cobrando en su empresa, lleva muchos años haciendo esto (¿en esto consiste ser periodista?) y a El País le importan un pito la calidad de la información y sus lectores.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=87828

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