“Los líderes europeos claman contra las subidas salariales” (El País 5/4/08)
Los ministros de finanzas (Solbes incluído) se reúnen en Eslovenia. Me imagino que para justificar que se han ido a comer tan lejos, se ven obligados a hacer declaraciones y se les ocurren cosas como esta: definen la lucha contra la inflación “como una nueva forma de lucha social”, es decir, nos culpan de la inflación a nosotros: nosotros la hemos hecho, nosotros tenemos que luchar contra ella (yo, por mi parte, juro por mi honor que nunca he hecho subir ningún precio).
Pero la culpa la tienen los sindicatos. Si en vez de pedir aumentos salariales (todo el mundo sabe que los salarios están muy mal vistos), pidiesen contratos blindados (que es lo que se lleva), hasta Pizarro les apoyaría.
Es fácil de entender. Los salarios cada vez constituyen un porcentaje menor del gasto de las empresas, pero, aunque parezca increible, siguen existiendo.
Los contratos blindados, como son secretos (para proteger a sus receptores de los terroristas, por supuesto, -ojito, el día que desaparezcan los terroristas Hacienda va a tener dificultades para no pillarles-), no se ven y no parece que hagan tanto daño (a los beneficios, claro, además todo queda en casa).
Los líderes europeos es que son fantásticos: ¿hay crisis económica? Pues se bajan los salarios … no es que acierten, es que ¡la clavan! Siempre están en el lugar adecuado.